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9 febrero 2015 1 09 /02 /febrero /2015 15:57

 

Bildet viser laserskanning på Kringsollfonna. Ved hjelp av en laserskanner måles hvor mye fonnene legger på seg om vinteren og smelter om sommeren. Foto: Geir Vatne, NTNU

Laser scanning the Kringsollfonna ice patch to measure how much snow accumulates in the winter and melts in the summer. Photo: Geir Vatne, NTNU

 

Campos de hielo antiguos se funden a una velocidad récord

El cambio climático está a punto de acabar con pequeños campos de hielo que han sobrevivido en las montañas noruegas durante 5.000 años.

06/02/15 Por Grete Wolden

Ellos en realidad no deberían existir en Noruega. Los veranos son muy calurosos y los inviernos demasiado secos como para que los glaciares o los campos de hielo y nieve perennes se formen allí. Sin embargo, el pequeño campo de hielo Kringsollfonna en Sør-Trøndelag county y el glaciar Storbreen justo al norte de la montaña Snøhetta han hecho precisamente eso, existir hace más de 5000 años, incluso han sobrevivido el período de calentamiento planetario de la Edad Media.

Ahora se están derritiendo rápidamente. Con uno o dos calurosos veranos más, serán historia.

Los científicos de la NTNU (Norwegian University of Science and Technology) que estudian estos pequeños campos de hielo están ocupados. El Museo de la universidad lidera el proyecto, y los arqueólogos ya han recuperado material asombroso de las áreas que emergen cuando el hielo y la nieve desaparece, por ejemplo puntas de flecha de 5.000 años de antigüedad.

Los investigadores del Departamento de Geografía, sin embargo, están más preocupados por la relación entre las condiciones meteorológicas y cómo los campos de hielo se acumulan y derriten. Desde que la investigación se inició en 2012, han visitado los dos pequeños campos de hielo (parches de nieve) alrededor de diez veces al año.

"Noruega tiene una larga tradición de tomar mediciones de los glaciares de diferentes tamaños, pero sabemos muy poco acerca de los glaciares más pequeños a los que los lugareños se refieren como parches de nieve (snow patches)", dice el profesor asociado Geir Vatne del Departamento de Geografía de la NTNU.

 

 

Snøfonn

Los investigadores excavan túneles en el hielo del glaciar Storbreen en 2013. Foto: Proyecto NTNU SPARC

 

Un glaciar es una masa perenne de hielo y nieve en movimiento, mientras que los parches de nieve (snow patches) no están en movimiento. Los científicos usan una gran cantidad de equipos tecnológicos para aprender sobre los glaciares y sus características.

Usando un escáner láser y núcleos de nieve, los investigadores miden la acumulación de parches de nieve en el invierno y su derretimiento en verano. Métodos de medición tradicionales, como estacas y sondeos de nieve son más intensivos en recursos y proporcionan datos de mala calidad.

El georradar o el georadar de penetración, miden el grosor de un glaciar. Los datos de alta resolución resultantes se utilizan para crear modelos 3D que visualizan los cambios en el volumen de hielo, que luego se pueden combinar con los datos del tiempo. Los científicos también pueden ver si hay cambios en las precipitaciones de invierno y distribución de nieve porl viento, o si hay cambios en la temperatura de verano que afecte los parches de nieve.


Los científicos utilizan tecnología GPS super-precisa para medir si hay movimiento en los parches de nieve. También toman muestras de sedimentos de parche nieve de lagos para estudiar cómo los parches de nieve han variado en tamaño y actividad desde que la capa de hielo se retiró de la zona. Los investigadores también han intentado correlacionar la extensión de los parches de nieve en el paisaje en el tiempo.

"Algunos de los resultados nos sorprendieron. Resulta que varios de los parches de nieve son en realidad glaciares", dice Vatne.

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Distinguir entre parches de nieve y glaciares

¿Cómo pueden los parches de nieve sobrevivir durante 5.000 años, cuando, con base en el clima regional, ni siquiera deberían existir? Los glaciares y neveros, de los cuales hay muchos en las montañas de Noruega, se forman donde más se acumula la nieve en el invierno que se derrite en el verano siguiente.


Los parches de nieve orientados al noreste suelen estar empotrados y protegidos de la luz solar directa y los vientos dominantes durante gran parte del año, por lo que recogen la nieve arrastrada por el viento.

El glaciar Storbreen se encuentra enclavado en las montañas en una zona de permafrost, lo que significa suelo helado todo el año. Los científicos han medido la temperatura en la parte inferior del glaciar a menos 1.4°C en el verano, lo que revela que el glaciar se congela y no se mueve mucho.
"Incluso con un movimiento apenas medible" Vatne dice, "el Storbreen todavía se considera un glaciar."


Los investigadores no han tomado la temperatura del parche de hielo Kringsollfonna, pero las mediciones GPS demuestran que está en movimiento, lo que lo hace más un glaciar que un parche de nieve. Este conocimiento puede ayudar a los arqueólogos explican sus hallazgos.

Snow patches are nature’s own freezers, storing pollen and animal bones, among other things. Now the lid of the freezer has been removed, and snow patches are melting.

Los parches de nieve operan como congeladores de la naturaleza, almacenando desde huesos hasta polen, entre otras cosas. Ahora que la tapa del "congelador natural" se ha eliminado, los parches de nieve se derriten.


Vatne explica que cuando los parches de nieve desaparecen, los ejes de las flechas de madera y otros materiales orgánicos en la nieve se descompondrán rápidamente. "Se perderán para siempre. La probabilidad de descubrir hallazgos en los parches de nieve es mayor que en los glaciares, porque no están en movimiento. Los materiales antiguos dentro de los glaciares en movimiento se han destruído hace mucho tiempo", dice.
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Rol en el ecosistema

Tanto Kringsollfonna y Storbreen acumularon algo de nieve durante el invierno de 2012, a pesar del hecho de que no nevaba mucho. La razón, los vientos durante y después de importantes nevadas que causaron que la nieve se acumulase en depresiones.

Al final del verano de ese 2012, cuatro metros de nieve del invierno anterior se mantuvieron, antes de que llegara la nieve nueva. Sin embargo, durante el caluroso verano de 2014 el Kringsollfonna perdió más de 10 metros de nieve y hielo.

"Esta pérdida no se limitó a la nieve del invierno anterior, incluyó ocho metros de hielo antiguo que desapareció. Nuestras mediciones muestran que ahora el parche de nieve es de ocho metros en su punto más grueso. Con un verano más caliente, todos el Kringsollfonna podría desaparecer ", dice Vatne.

Señala que los parches de nieve juegan un papel en el ecosistema. Los renos se sienten atraídos por los parches de nieve en los días calurosos de verano, en parte para evitar los insectos.

Pronto podremos ver lo que sucede cuando los renos no tienen estos refugios frescos. Vatne no tiene ninguna duda de que ello sucederá.
"Es muy probable que los parches de nieve pronto desaparezcan", dijo. "Tal vez para siempre."

 

http://gemini.no/en/2015/02/ancient-snow-patches-melting-at-record-speed/

 

a

Ancient snow patches melting at record speed

Climate change is about to wipe out snowfields that have survived in the Norwegian mountains for 5,000 years.
By Grete Wolden
Published 06.02.15


They actually shouldn’t exist in Norway. Summers are too hot and winters too dry for glaciers or perennial snow patches to form here. Yet, the Kringsollfonna ice patch in Sør-Trøndelag county and the Storbreen glacier just north of Snøhetta mountain have done just that for over 5000 years, even surviving the warm period in the Middle Ages.

Now they’re melting fast. With one or two more hot summers, they will be history.
Working around the clock

The NTNU scientists studying snowfields are busy. The NTNU University Museum is leading the project, and archaeologists have already retrieved exciting discoveries from areas that emerge when ice and snow disappears – such as arrowheads that are over 5,000 years old.
Bildet viser laserskanning på Kringsollfonna. Ved hjelp av en laserskanner måles hvor mye fonnene legger på seg om vinteren og smelter om sommeren. Foto: Geir Vatne, NTNU

Laser scanning the Kringsollfonna ice patch to measure how much snow accumulates in the winter and melts in the summer. Photo: Geir Vatne, NTNU

Researchers from the Department of Geography, however, are most concerned with the relationship between weather conditions and how snow patches accumulate and melt away. Since research began in 2012, they have visited the two snow patches around ten times each year.

“Norway has a long tradition of taking measurements of glaciers of varying size, but we know very little about the smallest glaciers and what the locals refer to as snow patches,” says Associate Professor Geir Vatne of NTNU’s Department of Geography.
Detailed data

A glacier is a perennial mass of moving snow and ice, while snow patches are stationary. Scientists use a lot of technological equipment to learn about glaciers and their characteristics.

Using a laser scanner and snow cores, researchers measure the accumulation of snow patches in the winter and their ablation- or melt- in summer. Traditional measurement methods such as stakes and snow soundings are more resource-intensive and provide poor data quality.

Ground-penetrating radar, or georadar, measures a glacier’s thickness. The resulting high-resolution data are used to create 3D models that visualize changes in ice volume, which can then be matched with weather data. Scientists can also see if there are changes in winter precipitation and wind distribution of snow, or if there are changes in summer temperature that affect whether the snow patches shrink or grow.

Scientists use super-accurate GPS technology to measure whether there is movement in the snow patches. They also take sediment samples from snow patch melt water lakes to study how snow patches have varied in size and activity since the ice sheet retreated from the area. Researchers have also attempted to map the extent of snow patches in the landscape over time.

“Some of the results surprised us. It turns out that several of the snow patches are actually glaciers,” says Vatne.


Distinguishing between snow patches and glaciers

But wait a minute. How can snow patches survive for 5,000 years when, based on the regional climate, they shouldn’t even exist? Glaciers and snow patches, of which there are many in the Norwegian mountains, form where more snow accumulates in the winter than melts the following summer.

Northeast facing snow patches are typically recessed and sheltered from direct sunlight and the dominant winds for much of the year, so they collect windblown snow.

The Storbreen glacier is located high in the mountains in a permafrost area, which means that there is frost in the ground year round. Scientists have measured the temperature at the bottom of the glacier at minus 1.4 degrees in the summer, revealing that the glacier is frozen solid below and is not moving much.

“Even with barely measurable movement,” Vatne says, “Storbreen is still called a glacier.”
Gone forever

Researchers have not taken the temperature of the Kringsollfonna ice patch, but GPS measurements show that it is moving, making it more of a glacier than a snow patch. This knowledge can help archaeologists explain their findings.

Snow patches are nature’s own freezers, storing pollen and animal bones, among other things. Now the lid of the freezer has been removed, and snow patches are melting.

Vatne explains that when the snow patches are gone, wooden arrow shafts and other organic materials in the snow will quickly decompose. “Then they’re lost forever. The probability of discovering finds in snow patches is greater than in glaciers, because they’re not moving. The ancient materials inside moving glaciers have melted out long ago,” he says.


Role in the ecosystem

Both Kringsollfonna and Storbreen accumulated a lot of snow during the winter of 2012, despite the fact that it did not snow especially much. The reason for the gain was that windy periods around and after major snowfalls caused snow to accumulate in depressions.

At the end of the summer later that year, four feet of snow from the previous winter remained, before new snow came. However, during the hot summer of 2014 Kringsollfonna lost over 10 meters of snow and ice.

“This loss wasn’t just the snow from the winter before—it included eight meters of old ice that disappeared. Our measurements show that now the snow patch is eight meters at its thickest point. With one more hot summer, all of Kringsollfonna could be gone,” says Vatne.

He points out that snow patches play a role in our ecosystem. Reindeer are drawn to the snow patches on hot summer days, partly to avoid insects.

We may soon learn what happens when the reindeer don’t have these cool shelters. Vatne has no doubt that we will.

“It’s highly likely that snow patches will soon melt away,” he said. “Perhaps for good.”

http://gemini.no/en/2015/02/ancient-snow-patches-melting-at-record-speed/

Paisaje de los Picos de Europa. El Naranjo de Bulnes al fondo, desde el mirador de Carreña.

http://es.wikipedia.org/wiki/Picos_de_Europa

Vista de los Picos de Europa desde el Puerto de San Glorio (1.608 m), en el límite entre Cantabria y Castilla y León.

 

Los científicos que estudian la desglaciación en el parque nacional constatan una sorprendente regresión en el último año

El aumento de la temperatura extinguirá los glaciares de Picos en menos de 30 años

Una subida de 0,9 grados en 150 años ha reducido la superficie glaciar a 7 hectáreas divididas en seis zonas

  • 14/10/2008 Marcos Romero

    Las reliquias glaciares de Picos de Europa desaparecerán en tres décadas como consecuencia del gradual aumento de la temperatura, aventura el científico que ha investigado el fenómeno en el parque nacional y cuyas conclusiones han sido publicadas en un trabajo difundido recientemente por la revista The Holocene , prestigiosa publicación que recoge investigaciones científicas en el campo del medio ambiente.

  • Juan José González Trueba, miembro del departamento de Geografía de la Universidad de Cantabria y consultor científico-técnico del Ministerio de Medio Ambiente, ha comparado los datos del glaciarismo actual e histórico y ha utilizado información derivada del Programa Nacional Erhin para concluir que el proceso de desglaciación parece ya irreversible en cualquiera de las vertientes de Picos de Europa.

  • Precisamente este mismo fin de semana un grupo de científicos contratados por el parque nacional para estudiar el avance del deshielo volaron hasta los últimos restos glaciares y detectaron una «sorprendente» regresión de los heleros respecto al año pasado. «Los heleros son de dimensiones tan pequeñas, que aunque se empiece a cumplir a rajatabla el protocolo de Kioto no parece posible una vuelta atrás; las respuestas de la naturaleza no son tan rápidas», reflexiona González Trueba a tenor del rito de deshielo que se ha comprobado en los Pirineos. El estudio revela por primera vez que ya no quedan glaciares activos en Picos de Europa y que sólo existen reliquias que permanecen aisladas en parches de hielo que datan del último avance glaciar del primer tercio del siglo XIX.

  • Ya no existe movimiento que denote actividad en los viejos glaciares, que probablemente desaparecieron a principios del siglo XX. Los autores del estudio, entre los que se encuentran el catedrático de Geografía Física Eduardo Martínez de Pisón y los geógrafos Raúl Martín Moreno y Enrique Serrano, calculan que la temperatura media ha subido 0,9°C en Picos de Europa durante los últimos 150 años, para lo que han tenido en cuenta la altitud a la que se encuentra la línea de equilibrio glaciar. Este parámetro es el límite que localiza dónde un glaciar acumula y dónde tiene su punto de fusión. El trabajo científico dibuja el mapa de los últimos restos glaciares de Picos. Se trata de un área que, en conjunto, abarca 7,07 hectáreas y alberga seis glaciares diminutos, tres en el macizo Central (Jou Negro, Llambrión y Palanca) y otros tres en el macizo Occidental (Cemba Vieya, Forcadona y Peña Santa). Cuatro de ellos se encuentran semienterrados o totalmente ocultos bajo las rocas y dos han desaparecido. Jou Negro, la reliquia glaciar más representantiva de Picos, ha retrocedido según este estudio un 32% desde la Pequeña Edad de Hielo (siglos XIV-XIX), época en la que se formaron todos los glaciales que han existido en este territorio. Actualmente ocupa una superficie de 2,12 hectáreas, aunque el hielo ya sólo forma parte del 7,7% de la superficie total del circo glaciar.

  • Hace más de un siglo, el hielo abarcaba casi el 20% de las zonas montañosas de mayor altitud. El resto glaciar del Llambrión ya sólo ocupa 1,48 hectáreas, después de que su superficie se haya reducido un 67%, mientras que el de Palanca, totalmente enterrado bajo derrubios, es la mitad de grande que en su etapa más activa, ocupando hoy 1,32 hectáreas de superficie. Se cree que el hielo que se conserva desde la última glaciación apenas ocupa el 3,2% del núcleo glaciar, cuando en su época de mayor extensión ocupaba una superficie tres veces mayor. El glaciar de La Forcadona, también enterrado, es el más pequeño de todos y se ha reducido a unas dimensiones francamente terminales. Tiene 1,25 hectáreas y su tamaño ha retrocedido una cuarta parte en el último siglo. De Peña Santa y de Cemba Vieya no se ha logrado extraer ninguna información de este tipo. «Los glaciares son sensibles geoindicadores del cambio climático en claro proceso de fusión y, por tanto, de previsible desaparición», indica González Trueba. «Lo que se está perdiendo es un patrimonio natural con un gran valor científico y educativo.

  • Esto nos tiene que hacer pensar que, ya que es inevitable perder los glaciares, hay otros elementos en la naturaleza que todavía se pueden conservar», matiza el científico. Entre otras aportaciones, el trabajo de este grupo ha demostrado que existieron glaciares cantábricos en época histórica, localizados siempre en las caras norte de las cimas más altas y bajo un clima oceánico en altitudes extremadamente bajas -de 2.100 a 2.600 metros-.

  • No se puede establecer una cronología exacta del avance glaciar histórico puesto que no hay fechas absolutas. Sí se conoce a través del análisis morfológico que existió un flujo glaciar en Picos de Europa con una elevada capacidad de modelado y adaptación a las anteriores condiciones topográficas. Eso fue debido a que el proceso fue muy intenso en la zona, debido a la escasa dimensión de las áreas glaciares. Las circunstancias que contribuyeron a este hecho fueron la posición geográfica (cara oceánica), la altitud, la orientación y la exposición, las características del hielo y la morfología de la pared glaciar en relación a las avalanchas de nieve y la acumulación de ventisqueros.

  • Se da la circunstancia de que las condiciones climáticas de la Pequeña Edad de Hielo eran suficientemente favorables para producir glaciares 300 metros por debajo de la línea de equilibrio glaciar regional, situada entonces en Picos de Europa en los 2.600 metros de altitud. En la actualidad sólo existen glaciares activos en Pirineos. Son 21 -diez en el lado español y once en el francés- que abarcan 450 hectáreas. Entre 1890 y 1980, al menos se han extinguido 97 glaciares en la Península Ibérica. Desde la década de los 80 hasta hoy han desaparecido 17 de los glaciares restantes y los más grandes han reducido su tamaño un 50%. «Los resultados obtenidos este fin de semana por el georadar apuntan cambios fuertes desde el 2007» ÁNGEL FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, investigador del glaciarismo en Picos «Aunque se cumpla Kioto, no hay vuelta atrás; las respuestas de la naturaleza no son tan rápidas» JUAN JOSÉ GONZÁLEZ TRUEBA Geógrafo

 

http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/aumento-temperatura-extinguiralos-glaciares-picos-menos-30-anos_411870.html

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  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
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  • Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
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