Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
20 marzo 2015 5 20 /03 /marzo /2015 21:28

apu-pariacaca

 Paryaqaqa or Tulluqutu, a regional deity, a mountain god, is the highest mountain in the Paryaqaqa mountain range (or Waruchiri mountain range) in the Andes of Peru, about 5,750 metres high.

File:Pariacaca ManuelR.jpg

.

"Pariacaca, ruta de dioses, camino de hombres"

.

Según la Cosmovisión andina el adoratorio de Pariacaca era considerada como una de las más importantes deidades del Tahuantinsuyo, por ello era motivo de peregrinación, y definían los extremos de un vasto espacio sacralizado que era unido por el Camino Inca que recorre las cuencas de los ríos Lurín, Mala, Cañete y Mantaro.

.

  El Nevado Pariacaca, ubicado en los andes centrales entre los departamentos de Lima y Junín, tiene dos picos (Norte 5730,  Sur 5750), según la Cosmovisión andina el adoratorio de Pariacaca era considerada como una de las más importantes deidades del Tahuantinsuyo, por ello era motivo de peregrinación, y definían los extremos de un vasto espacio sacralizado que era unido por el Camino Inca que recorre las cuencas de los ríos Lurín, Mala, Cañete y Mantaro. En dicho espacio se realizaron las hazañas de los dioses, héroes y pueblos de la costa y sierra de Lima prehispánica que son narrados en el "Manuscrito de Huarochirí".

.

El origen de Pariacaca

 

(Mito prehispánico que relata el origen del dios Pariacaca, deidad de Perú.)

 

En aquellos tiempos, los hombres vivían en guerras permanentes y sólo reconocían como sus

 

 

Curacas (gobernantes) a los más valientes y ricos.

 

Pariacaca nació de cinco huevos en el cerro Condorcoto (ubicado en la provincia de Huarochirí, departamento de Lima).

 

Un pobre hombre llamado Huatyacuri, hijo de Pariacaca, fue el primero en enterarse de ese nacimiento.

 

Un poderoso y gran señor llamado Tamtañamca, cuya casa estaba cubierta de plumas rojas y amarillas, poseía llamas de todas las especies: amarillas, rojas, azules. Este hombre presumía de ser un gran sabio, a pesar de sus conocimientos limitados, y fingía ser dios y creador. De todas las comunidades llegaba gente para honrarlo y vene­rarlo, mientras él engañaba a todos.

 

Este hombre, quien se creía adivino además de dios, enfermó gravemente y la gente se pregun­taba cómo era posible que un sabio como él pade­ciera algún tipo de dolencia. Tamtañamca, en su afán por curarse, llamó a todos los sabios, pero nin­guno supo encontrar qué enfermedad lo aquejaba.

 

Huatyacuri, que venía desde el mar, escuchó a dos zorros que conversaban:

 

—Hermano, ¿cómo está la situación arriba?

 

—Un señor de Anchicocha que finge ser dios y gran sabio está enfermo y todos los adivinos tra­tan de encontrar el origen de tan extraño mal —le contestó el otro.

 

El zorro que subía volvió a preguntar:

 

—¿Y cómo fue que se contagió ese mal?

 

El que bajaba le respondió:

 

—Mientras su esposa tostaba maíz saltó un grano de muchos colores y, antes de tocar el piso, tocó las vergüenzas de ella que lo recogió y se lo dio a comer a otro hombre. Por eso, ahora se la considera adúltera, y hay una serpiente que vive sobre la casa y se los está comiendo. También hay un sapo de dos cabezas que vive debajo de su pie­dra de moler maíz. Y nadie sospecha que son ellos quienes enferman a Tamtañamca.

 

Este gran señor, que estaba enfermo por haber fingido ser dios, tenía dos hijas. La mayor se había casado con un hombre muy rico de su ayllu.

 

Huatyacuri llegó al poblado y preguntó a todos si había alguien enfermo en la comunidad. Chaupiñamcci, la hija menor de Tamtañamca, le respondió que sí, que su padre estaba muy grave.

 

Huatyacuri le dijo:

 

—Cásate conmigo y yo sanaré a tu padre.

 

La joven se negó, por tratarse de un indio sucio y pobre; luego fue y le contó a su padre que un pobre hombre le había dicho que lo iba a sanar. Los sabios que estaban allí, cuando escucharon sus palabras, se echaron a reír y dijeron:

 

—¿Estaríamos nosotros aquí intentando curar­lo, si un pobre como ése fuera capaz de hacerlo?

 

Sin embargo, Tamtañamca hizo llamar a Huatyacuri porque deseaba mejorarse.

 

—Que venga cualquiera que sea capaz de sanarme.

 

Huatyacuri entró y le dijo:

 

—Si lo deseas, voy a curarte, pero me tienes que dar a tu hija Chaupiñamca como esposa.

 

Tamtañamca aceptó. Al oír eso, el esposo de la hija mayor de Tamtañamca se puso furioso:

 

—¿Cómo podré aceptar que la cuñada de un hombre tan poderoso como yo se case con seme­jante pobre miserable?

 

Sin hacer caso a los reclamos, Huatyacuri comenzó con su labor.

 

—Señor, tu mujer es adúltera y su culpa te ha hecho enfermar. En el techo de tu casa hay dos ser­pientes que te están comiendo y también hay un sapo de dos cabezas debajo de tu batán. Tenemos que matarlos a todos para que te cures. En cuanto a ti, tú no eres un auténtico dios, porque si lo fue­ras no te habrías enfermado de esta manera. También debes venerar a mi padre, que es un ver­dadero dios.

 

Al oír esto, Tamtañamca se asustó. Su mujer, en cambio, gritó furiosa:

 

—¡Este miserable me insultó sin motivo, yo no soy una adúltera!

 

Pero como el enfermo tenía muchas ganas de curarse, mandó que Huatyacuri hiciera lo necesa­rio. Sacaron a las dos serpientes y las mataron. En­tonces Tamtañamca supo que Huatyacuri decía la verdad y su mujer no tuvo más remedio que con­fesar su culpa. Luego, levantaron el batán y el sapo de dos cabezas salió saltando rumbo a la quebrada de Anchicocha, donde aún permanece escondido en un manantial; y cuando los hombres pasan por allí, los hace desaparecer o enloquecer.

 

Al finalizar su labor, el enfermó sanó. El dia señalado, Huatyacuri viajó a Condorcoto y ahí estaba Pariacaca, en forma de cinco huevos. En­tonces, el viento comenzó a soplar por primera vez. Ese mismo día, Tamtañamca, ya sano, le entregó a su hija y ambos emprendieron viaje. Mientras caminaban solos por un paraje cerca al cerro Condorcoto, consumaron su unión. Cuando el esposo de la hija mayor de Tamtañamca se ente­ró, desafió a Huatyacuri a competir en distintas pruebas para vencerlo y cubrirlo de vergüenza. Huatyacuri aceptó el reto y fue a contarle a su padre Pariacaca, quien aún no nacía y seguía en forma de cinco huevos, todo lo sucedido.

 

—Muy bien, cualquier cosa que te propon­ga, ven enseguida y cuéntamela, yo te aconsejaré —dijo Pariacaca.

 

La primera prueba consistió en medir su resistencia bailando y bebiendo. Huatyacuri fue a contarle a su padre Pariacaca, quien le dijo:

 

—Ve a la otra montaña, transfórmate en un guanaco y échate fingiendo estar muerto. Tem­prano en la mañana, un zorro y su esposa irán a verte, ella llevará chicha en un poronguito y él lle­vará su tambor. Cuando te encuentren, intentarán comerte creyendo que estás muerto, pero antes de que lo hagan, conviértete de nuevo en hombre y grita con todas tus fuerzas; ellos se asustarán tanto que saldrán huyendo olvidando sus cosas. Con ellas asistirás a la competencia.

 

Huatyacuri hizo todo lo que su padre le recomendó. Cuando comenzó la competencia, el hom­bre rico fue el primero en bailar. Aproximada­mente doscientas mujeres bailaron para él. Cuando le tocó el tumo a Huatyacuri, entró a bailar sólo con su esposa y al tocar su tamborín, la tierra em­pezó a temblar como si bailara al compás del soni­do; de esa manera, ganó la competencia. No sólo bailó la gente, sino la tierra también.

 

Luego tocaba beber. Huatyacuri y su esposa se sentaron en el lugar de honor y todos los hom­bres presentes se acercaban y les servían chicha, uno tras otro sin dejarlos respirar, pero la bebida parecía no hacerles efecto. Cuando le tocó a Huatyacuri servirles a todos los presentes, sacó el poronguito de la zorra. Todos se echaron a reír y se burlaban diciendo que era muy pequeño para saciar a tanta gente. Pero apenas les servía y bebían, uno a uno caían sin sentido; y así ganó otra competencia.

 

Como había vencido también en esta prueba, al día siguiente, el hombre poderoso lo desafió de nuevo. Esta vez el reto consistía en vestirse con las más finas ropas. Nuevamente Huatyacuri consultó con su padre, quien le dio un traje de nieve con el cual venció a su rival y deslumbró a todos. Derro­tado por segunda vez, ahora el desafío era llegar a la plaza bailando con un puma a cuestas. Huaty’acuri pensó en atraerlos con poesía. Siguiendo las ins­trucciones de su padre, fue muy temprano a un manantial y trajo un puma dorado. Cuando llegó a la plaza danzando con él, todos los presentes que­daron maravillados; venció nuevamente a su cuña­do y en el cielo apareció por primer a vez el arco iris.

 

En consecuencia, el hombre rico y poderoso quiso competir construyendo unía casa grande. Huatyacuri colocó sólo los cimientos y pasó el resto del día paseando con su miujer. Durante la noche todas las aves y las serpientes que había en el mundo construyeron la casa. A la mañana si­guiente, la casa estaba terminada y el hombre rico y poderoso resultó vencido otra vez.

 

Para terminar definitivameinte las peleas, Pariacaca aconsejó a su hijo que retara al hombre rico a una competencia especial y así lo hizo:

 

—Yo he aceptado todos tus desafíos y en to­dos te he vencido, ahora te toca a ti¡ aceptar los de­safíos que te proponga yo.

 

El hombre rico aceptó.

 

—Bien. Cada uno de nosotros entrará a bailar vestido con una camiseta azul y con pañuelos de algodón blanco en las partes vergonzosas y vere­mos quién de los dos lo hace mejor.

 

El hombre rico empezó a bailar; Huatyacuri lo asustó con un grito y cuando el rico salió corriendo, lo convirtió en venado. Su esposa corrió detrás de él. Huatyacuri los persiguió, los alcanzó a ambos y castigó a la mujer por haber aconsejado mal a su marido, convirtiéndola en piedra con la cabeza en el suelo y los pies para arriba, con las piernas abiertas, para que todos los que pasaran por allí vieran sus partes vergonzosas.

 

El venado partió y vivió en el monte, alimen­tándose de gente y multiplicándose. Cierto día, en una fiesta cantaron diciendo que, como eran tan­tos, podían comerse a los hombres, pero un peque­ño venado confundió la copla y dijo que si eran tantos los comerían los hombres, y desde ese día, los venados son comidos por los hombres.

 

Después de todo lo sucedido, Pariacaca y sus hermanos salieron de los cinco huevos, con­vertidos en cinco halcones. Al tocar tierra, toma­ron forma de hombres y comenzaron a andar por el mundo haciendo maravillas y milagros.

Mapa con la ruta inca Pachacamac - Pariacaca

El simbolismo del mito

Este mito era cosmogónico, ya que remitía al origen de lo existente con la metáfora de los huevos que contenían a los dioses principales. Al mismo tiempo, relataba la procedencia del héroe cultural, Huatyacuri, llegado al pueblo en la forma del indio pobre y sucio al que por su condición todos menospreciaban, pero quien, gracias a sus poderes y sabiduría, logró satisfacer sus deseos (gozar a la joven hija del hombre rico) y castigar la soberbia de su contrincante, vencién­dolo rotundamente en todas las competencias a que fue desafiado.

También era un relato que, de forma diverti­da, narraba el origen sagrado de ciertos animales, como los zorros, las aves, las llamas, los venados y su relación con los hombres.

El amor y el erotismo funcionaban como núcleo estructurante de la visión del mundo, ligan­do la idea del sentimiento amoroso a la sensuali­dad y erotismo que desencadenaban hechos funda­mentales, como el castigo de la altiva joven que no aceptó haber sido preñada por un joven andrajoso y pobre, aunque luego se le reveló como un dios; o la recompensa mediante el gozo y el disfrute de los sentidos, en el caso de la hija de Tamtañamca.

 

Fuente: Cachuan, Soledad. Mitología Inca. Buenos Aires: Gradifco, 2008.

Publicado 5th March 2013 por Sergio Gimenez

Etiquetas: Incas Leyenda Mitología Americana

http://mitologia-elemental.blogspot.com/2013/03/leyenda-inca.html

 

.

Nevado Pariacaca, también considerado Apu por la población nativa.

Nevado Pariacaca, también considerado Apu por la población nativa.

 El Nevado Pariacaca, ubicado en los andes centrales entre los departamentos de Lima y Junín, tiene dos picos (Norte 5730,  Sur 5750), según la Cosmovisión andina el adoratorio de Pariacaca era considerada como una de las más importantes deidades del Tahuantinsuyo, por ello era motivo de peregrinación, y definían los extremos de un vasto espacio sacralizado que era unido por el Camino Inca que recorre las cuencas de los ríos Lurín, Mala, Cañete y Mantaro. En dicho espacio se realizaron las hazañas de los dioses, héroes y pueblos de la costa y sierra de Lima prehispánica que son narrados en el "Manuscrito de Huarochirí".

http://es.wikipedia.org/wiki/Nevado_Pariacaca

.

El Nevado Pariacaca, ubicado en los andes centrales entre los departamentos de Lima y Junín, tiene dos picos (Norte 5730, Sur 5750), según la Cosmovisión andina el adoratorio de Pariacaca era considerada como una de las más importantes deidades del Tahuantinsuyo, por ello era motivo de peregrinación, y definían los extremos de un vasto espacio sacralizado que era unido por el Camino Inca que recorre las cuencas de los ríos Lurín, Mala, Cañete y Mantaro. En dicho espacio se realizaron las hazañas de los dioses, héroes y pueblos de la costa y sierra de Lima prehispánica que son narrados en el "Manuscrito de Huarochirí".

.

.

https://americaindigena.files.wordpress.com/2013/05/922880_376914202425188_1951214698_n1.jpg

Dentro del contexto andino se considera al dios “Wiracocha” o “El gran señor Sol” como el creador del mundo, quien pobló a la tierra quechua de haris (hombres) y Wanblas (mujeres) y distribuyó a los dioses menores por toda su extensión. Estos dioses tutelares fueron llamados APUS.

En la tierra de los Huancas, el gran Wiracocha envío a dos dioses, cada uno con características y rasgos diferentes. Estos dioses fueron el Apu Huallallo Carhuincho o Huallullo Carhuancho y el Apu Pariacaca o Pariaqaqa. Ambos dioses se enamoraron de distintas wanblas y tuvieron una familia muy extensa.

Pero si todo iba bien, ustedes se preguntarán porque estos dioses fueron rivales, pues según cuentan esto habría sucedido por lo siguiente:

LEER MAS

.https://americaindigena.files.wordpress.com/2013/05/922880_376914202425188_1951214698_n1.jpg

.

 

Compartir este post

Published by Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com - en LEYENDAS HISTORIA
Comenta este artículo

Comentarios

Présenta

  • : cinabrio blog
  • cinabrio blog
  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
  • Contacto

Perfil

  • Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL

Recherche

Liens