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5 marzo 2015 4 05 /03 /marzo /2015 16:23

 

Reconstructed Homo habilis type OH 7

Reconstrucción en 3D del cráneo de de un Homo habilis a partir de los fósiles de la garganta de Olduvai. / Philipp Gunz, Simon Neubauer & Fred Spoor

 

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El primer ‘Homo’ existió medio millón de años antes de lo que se pensaba


Una reconstrucción en 3D del cráneo de Homo habilis hallado en Olduvai en los años 60 indica que esta especie es más antigua de lo que se creía. Según un trabajo publicado en Nature, pudo originarse hace 2,3 millones de años en lugar de 1,8 millones. Otro estudio en Science va más allá y adelanta la aparición del género Homo a hace 2,8 millones de años, según los restos fósiles encontrados en Etiopía de una especie sin catalogar. Este sería el humano más antiguo conocido.

 

SINC | | 04 marzo 2015

agenciasinc.es/Noticias/El-primer-Homo-existio-medio-millon-de-anos-antes-de-lo-que-se-pensaba

 

En 1964, el paleoantropólogo Louis Leakey y sus colegas anunciaron en la revista Nature el descubrimiento de una nueva especie: Homo habilis. Conocido como el hombre hábil, este Homo se consideró la especie más antigua conocida de nuestro linaje evolutivo humano.

El fósil que determinó este hallazgo fue bautizado Olduvai Hominid Nº7 (OH 7). Encontrados en la Garganta de Olduvai (Tanzania), los restos están compuestos de una mandíbula inferior, partes de un neurocráneo y huesos de las manos que pertenecieron a un solo individuo. Los investigadores determinaron entonces que los huesos tenían 1,8 millones de años.

Sin embargo, y pese a que el cráneo parcial y las manos dieron algunas claves sobre la evolución temprana de Homo, la deformación de la mandíbula y la falta de piezas en la caja craneal parcial obstaculizaron los intentos de comparar este espécimen con otros fósiles.

 

 

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El fósil hallado en Olduvai (OH 7). / John Reader

Ahora, un grupo de investigadores de Alemania, Tanzania y Reino Unido ha logrado reconstruir digitalmente los fragmentos del cráneo y la mandíbula de este fósil.  Sus hallazgos, publicados esta semana en Nature, indican que el primer miembro del linaje Homo apareció mucho antes de lo previsto. Contrariamente a las dataciones elaboradas durante los años 60, los investigadores revelan que la especie pudo haber existido hace por lo menos 2,3 millones de años.

 

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de Fred Spoor, investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania) y coautor del estudio, hizo uso de la tomografía computarizada y creó una reconstrucción de las piezas en imágenes en 3D para limar las imperfecciones del fósil.

 

Una mandíbula primitiva en un cerebro moderno

La reconstrucción demuestra que la mandíbula es más primitiva que la del Homo erectus o del Homo sapiens, y se acerca más a la apariencia del Australopithecus afarensis, que vivió en África hace entre 3,9 y 3 millones de años y cuyo espécimen más conocido es ‘Lucy'.

"Los análisis estadísticos revelan diferencias en la forma de la mandíbula entre estas especies humanas primitivas que son a veces tan grandes como entre los humanos y los chimpancés", explica Philipp Gunz, investigador en el instituto alemán y uno de los autores principales del estudio.

Sin embargo, la caja craneal reconstruida de OH 7 no es, en realidad, primitiva. El tamaño del cerebro era más grande de lo estimado anteriormente, similar al observado en el Homo erectus (que vivió hace entre 1,8 millones de años y 300.000 años).

 

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Los restos fósiles LD 350-1 fueron hallados en la Región de Afar (Etiopía) en 2013.
/ William Kimbel

 

Según cuenta a Sinc Gunz, “la forma de la mandíbula inferior es inesperadamente primitiva, comparable más a la forma que se encuentra en los simios y los Australopithecus. Sin embargo, la caja craneana es más grande de lo previsto anteriormente”.

Pese a que el tamaño del cráneo se ha considerado siempre clave a la hora de caracterizar especies de Homo antiguos, los nuevos análisis muestran que las especies no pueden distinguirse por el tamaño de su cerebro, contrariamente a lo que sucede con las diferencias en la apariencia facial.

“La expansión del tamaño del cerebro en el Homo habilis evolucionó antes de que los cambios en la forma de la cara. Mucha gente había asumido que un cambio en la dieta provocó primero cambios en la forma de la cara, y que la expansión del cerebro fue una consecuencia de este cambio en la dieta”, explica Gunz, quien añade que la expansión del cerebro requiere un excedente de energía de los alimentos más nutritivos.

 

El Homo indefinido

Otro estudio, publicado al mismo tiempo en la revista Science, ha analizado los restos fósiles de otra mandíbula, conocidos como LD 350-1, hallados durante el proyecto de investigación Ledi-Geraru en la Región de Afar (Etiopía) en 2013.

Los investigadores, procedentes de EE UU, Reino Unido y Etiopía, y liderados por Brian Villmoare, investigador de la Universidad de Nevada (EE UU) , han analizado la mandíbula más antigua encontrada hasta ahora del género Homo sin poder determinar aún su especie.

 

 

A través de la datación de cinco dientes intactos del fósil, el equipo internacional de investigación determinó que la especie surgió hace unos 2,8 millones de años, es decir, casi medio millón de años antes de lo pensado. Los resultados indican que el fósil combina rasgos primitivos del Australopithecus con características más modernas del Homo.

Villmoare y sus colegas encontraron que, a pesar de la ubicación del fósil –hallado cerca de los restos de  Australopithecus afarensis–, la estructura dental estaba más relacionada con las primeras especies de Homo.

Así, al combinar rasgos primitivos vistos en los Australopithecus con rasgos observados en el Homo, se confirma que las desviaciones del patrón australopitecino ocurrieron a principios del linaje del Homo.

En un estudio relacionado, otra investigadora, Erin DiMaggio, de la Universidad del Estado de Pensilvania (EE UU), describe el contexto geológico en el que fue descubierto el fósil LD 350-1, y confirma la edad del fósil.

Según el trabajo, también publicado hoy en Science, el hueso se encontraba en un entorno lleno de pastizales y arbustos junto a bosques, lagos y ríos, en un entorno poblado por hipopótamos, cocodrilos y peces.

A pesar de que los hallazgos aportan más información sobre el origen largamente debatido del género Homo, los científicos destacan que “por el momento, en espera de nuevos descubrimientos, asignarán al fósil LD 350-1 del Homo como especie indeterminada”.

“Necesitamos más descubrimientos para determinar si estos cambios estuvieron acompañados por la expansión neurocraneal, la innovación tecnológica, o cambios en otros sistemas anatómicos y conductuales, componentes habituales de la pauta adaptativa del Homo”, concluye el estudio. 

 

Referencias bibliográficas:

Fred Spoor, Philipp Gunz, Simon Neubauer, Stefanie Stelzer, Nadia Scott, Amandus Kwekason and M. Christopher Dean. “Reconstructed Homo habilis type OH 7 suggests deep-rooted species diversity in early HomoNature (2015)

Brian Villmoare, William H. Kimbel, Chalachew Seyoum, Christopher J. Campisano, Erin DiMaggio, John Rowan, David R. Braun, J. Ramon Arrowsmith, Kaye E. Reed “Early Homo at 2.8 Ma from Ledi-Geraru, Afar, Ethiopia” Science (2015)

N. Di Maggio, C.J. Campisano, J. Rowan,  K.E. Reed,  J.R. Arrowsmith, G. Dupont-Nivet, A.L. Deino, F. Bibi, M.E. Lewis, A. Souron, L. Werdelin, G. Dupont-Nivet. "Late Pliocene Fossiliferous Sedimentary Record and the Environmental Context of early Homo from Afar, Ethiopia," Science (2015)

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Figure 1: CT-based visualization of the OH 7 mandible.

CT-based visualization of the OH 7 mandible.

a, As preserved, marking individual parts that were adjusted in the reconstruction. b, c, The anterior corpus showing the midsagittal plane in relation to the incisor roots (b, transparent, anterior view), and the genial spine and pits…

 

Besides Homo erectus (sensu lato), the eastern African fossil record of early Homo has been interpreted as representing either a single variable species, Homo habilis1, or two species2, 3, 4, 5, 6. In the latter case, however, there is no consensus over the respective groupings, and which of the two includes OH 7, the 1.8-million-year-old H. habilis holotype7. This partial skull and hand from Olduvai Gorge remains pivotal to evaluating the early evolution of the Homo lineage, and by priority names one or other of the two taxa. However, the distorted preservation of the diagnostically important OH 7 mandible has hindered attempts to compare this specimen with other fossils8, 9. Here we present a virtual reconstruction of the OH 7 mandible, and compare it to other early Homo fossils. The reconstructed mandible is remarkably primitive, with a long and narrow dental arcade more similar to Australopithecus afarensis than to the derived parabolic arcades of Homo sapiens or H. erectus. We find that this shape variability is not consistent with a single species of early Homo. Importantly, the jaw morphology of OH 7 is incompatible with fossils assigned to Homo rudolfensis8 and with the A.L. 666-1 Homo maxilla. The latter is morphologically more derived than OH 7 but 500,000 years older10, suggesting that the H. habilis lineage originated before 2.3 million years ago, thus marking deep-rooted species diversity in the genus Homo. We also reconstructed the parietal bones of OH 7 and estimated its endocranial volume. At between 729 and 824 ml it is larger than any previously published value, and emphasizes the near-complete overlap in brain size among species of early Homo. Our results clarify the H. habilis hypodigm, but raise questions about its phylogenetic relationships. Differences between species of early Homo appear to be characterized more by gnathic diversity than by differences in brain size, which was highly variable within all taxa.

Reconstructed Homo habilis type OH 7 suggests deep-rooted species diversity in early Homo

Fred Spoor, Philipp Gunz, Simon Neubauer, Stefanie Stelzer, Nadia Scott, Amandus Kwekason & M. Christopher Dean    

    Nature 519,  83–86 (05 March 2015) doi:10.1038/nature14224

Published online  04 March 2015

 

 

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Figure 2: Analysis of the OH 7 jaw.

Analysis of the OH 7 jaw.

a, Plot of principal components (PC) 1 and 2 describing the shape of the mandibular dental arcade; associated shape changes three standard deviations away from the mean are shown. OH 7 is represented by the full-corpus (red) and symmetr…

 

 

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Published by Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com - en DEL MONO AL HOMBRE FRONTERAS DE LA BIOLOGÍA
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  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
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  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
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