Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
9 septiembre 2015 3 09 /09 /septiembre /2015 16:39

LABOR DAY: A DAY TO REFLECT ON WHY WORKERS DON'T MATTER MUCH ANYMORE

En lugar de canalizar sus miedos y frustraciones sobre los inmigrantes, los que ven Trump como su mejor oportunidad para una vida mejor, deben organizarse como lo hicieron sus padres y abuelos, como trabajadores sindicalizados que negocian con la patronal más igualdad de condiciones, no como ingenuos que se tragan el anzuelo con la carnada de que todos los sindicatos son malos y todos los políticos son corruptos.

 

DÍA DEL TRABAJO: Un día para reflexionar el por qué los trabajadores no importan màs


07 de septiembre 2015 - Escribe Joe Rothstein Editor de EINNews.com

7 de septiembre de 2015, Día del Trabajo en EEUU y las páginas de negocios están desconcertadas por esta pregunta: ¿Cómo es que, con la tasa de desempleo al 5,1% y la economía estadounidense en crecimiento, el sueldo de los trabajadores sigue estancado?


Se ofrece una gran cantidad de explicaciones. Automatizaciònn. Robótica. Internet. Maquilas extranjeras baratas .... todas estas explicaciones influyen en el cambiante mercado laboral estadounidense. Pero el corazón del problema es el siguiente: La Administración ha hecho tan eficaz trabajo en desarticular a los trabajadores organizados que el trabajador promedio tiene poco poder de negociación. El Día del Trabajo se ha vuelto tan relativo, que muchos políticos ahora toman la ocasiòn como motivo para celebrar la eficiencia de los negocios estadounidenses.

Desde el peor momento de la Gran Recesión en 2008, la tasa oficial de desempleo se ha reducido a la mitad. Pero la mayoría de los nuevos puestos de trabajo han sido en los sectores peor pagados de la economía. De acuerdo con un reciente informe del Proyecto Nacional de Empleo Laboral (National Employment Labor Project), si realiza un sondeo entre los trabajadores a tiempo parcial que realmente quieren trabajos a tiempo completo, la tasa de desempleo se acerca al 10%.

La economía de Estados Unidos ha crecido en más de un 60% en los últimos 20 años, una tasa de alrededor del 3% cada año. Pero la compensación del trabajador apenas se ha movido. Y cada vez es peor. De acuerdo al Instituto de Política Económica entre 2007 y 2014 los salarios y beneficios medios de los trabajadores han disminuido hasta en un 4%. La disminución fue más pronunciada para los que menos pueden permitírselo, el 40% de menores ingresos.

¿Hay alguna diferencia si un trabajador se organiza como un miembro de un sindicato? Sí, la hay. Las ganancias anuales medianas de un trabajador de la unión es de más de $ 47.000. El trabajador no sindicalizado, tiene ganancias anuales medianas de $ 37.000. Eso es casi un 30% de diferencia. Y no debería sorprendernos. En toda la historia de los EEUU, los trabajadores que se organizan para negociar con la patronal, lo hacen mejor que los que confían en las entrañas de sus empleadores para que sean generosos.

 

http://arkansasgopwing.blogspot.pe/2015/09/unemployed-labor-day.html
.

 

Lo que está ocurriendo en los últimos decenios se resume mejor con la frecuentemente cita de Warren Buffett: "Hay una guerra de clases, de acuerdo, pero es mi clase, la clase rica, la que está haciendo la guerra y la estamos ganando ". Warren Edward Buffett es considerado uno de los más grandes inversores en el mundo, además de ser el mayor accionista y director ejecutivo de Berkshire Hathaway. Con una fortuna personal estimada en 72,700 millones de dólares. En 2015 ocupa la tercera posición según la clasificación de la revista Forbes de los hombres más ricos del mundo, por detrás del mexicano Carlos Slim


¿Demasiado fuerte? Difícilmente. La ley da derecho a los trabajadores a organizarse sin la interferencia de la patronal. Pero las leyes son tan eficaces como su aplicación, y en las últimas décadas los empleadores han burlado sistemáticamente la ley, despedido a los dirigentes sin enfrentar ninguna consecuencia. Los trabajadores tienen derecho a protecciones de horario laboral e ingresos. Pero en las últimas décadas la gestión ha arrojado "empleados", por millones, gracias a la ficción de que son "trabajadores contratados", sin ningún tipo de protección.

El grupo trasnacional Blackstone Group de Nueva York, por ejemplo, posee decenas de empresas y tiene inversiones por valor de cientos de miles de millones de dólares. Muchas de sus tenencias son bien conocidas, tales como la cadena de hoteles Hilton, muchas otras de sus empresas no son tan bien conocidas. Blackstone es tan rentable que su CEO, Stephen Schwarzmann, tuvo una compensación de alrededor de $ 650 millones el año pasado, el 2014. Esta es una empresa que esquiva rutinariamente la ley de empleo, trabajando a través de empresas de trabajo temporal, tercerizando, practicando la subcontrataciòn o outsourcing.

¿Cómo se enfrenta un trabajador individual a un grupo trasnacional como Blackstone Group? ¿Cómo lucha una guerra de clases si no está lo suficientemente organizado contra los que definen el éxito exclusivamente por la cantidad de ganancias que generan a sus accionistas? Los sindicatos han sido obligados a vivir por una norma más amplia, donde "los accionistas, los empleados y la comunidad contribuyen y comparten el éxito de la empresa".

.

El 31 de agosto , el escritor Evan Osnos del New Yorker tiene una percepciòn del fenómeno Trump. Su artículo se titula, "El miedo y la frustración" (“The Fearful and the Frustrated”). 

En el "miedo" incluye muchos segregacionistas blancos que consideran la afluencia de migrantes de México y los países de América Latina como una amenaza mortal para sus hijos y nietos. A diferencia de racismo histórico, muchos se oponen a la inmigración latina, ya que la ven como una ola que amenaza la mayoría europea blanca estadounidense. Cuando ello suceda, temen que la gente de color utilice su nuevo poder para tomar represalias contra los caucásicos por tantos años de abuso racial.

Los frustrados son los que parece que no puede salir adelante debido a que la élite de negocios, política y medios de comunicación està contra ellos. Los miedosos y frustrados, el artículo de Evan Osnos argumenta, son el núcleo del apoyo de Trump.

Pero no son los inmigrantes los que representan la amenaza contra los trabajadores y sus familias. Es la cultura de negocios y el sistema laboral. Los inmigrantes son tan víctimas como los  antiinmigrantes.

En lugar de canalizar sus miedos y frustraciones sobre los inmigrantes, los que ven Trump como su mejor oportunidad para una vida mejor, deben organizarse como lo hicieron sus padres y abuelos, como trabajadores sindicalizados que negocian con la patronal más igualdad de condiciones, no como ingenuos que se tragan el anzuelo con la carnada de que todos los sindicatos son malos y todos los políticos son corruptos. Para aquellos que temen por sus hijos y nietos, segùn la forma en que van las cosas, hay muchas más posibilidades de que las generaciones futuras sean de siervos mal pagados. Es más improbable que los oligarcas sean víctimas de abusos raciales de una nueva ola de inmigrantes.

Los trabajadores continuarán perdiendo, a menos que se den cuenta de que esta es una guerra de clases, no de razas. No puedes ganar una guerra que no luchas.

 

http://uspolitics.einnews.com/column/285060930/labor-day-a-day-to-reflect-on-why-workers-don-t-matter-much-anymore

http://uspolitics.einnews.com/column/285060930/labor-day-a-day-to-reflect-on-why-workers-don-t-matter-much-anymore

.

TRADUCCIÒN: MALCOLM ALLISON H 2015

.

.

En lugar de canalizar sus miedos y frustraciones sobre los inmigrantes, los que ven Trump como su mejor oportunidad para una vida mejor, deben organizarse como lo hicieron sus padres y abuelos, como trabajadores sindicalizados que negocian con la patronal más igualdad de condiciones, no como ingenuos que se tragan el anzuelo con la carnada de que todos los sindicatos son malos y todos los políticos son corruptos.

On the mind of Trump`s angry voters
On the mind of Trump`s angry voters

.

En EEUU, no son los inmigrantes los que representan la amenaza contra los trabajadores y sus familias. Es la cultura de negocios y el sistema laboral. Los inmigrantes son tan víctimas como los antiinmigrantes.

En lugar de canalizar sus miedos y frustraciones sobre los inmigrantes, los que ven Trump como su mejor oportunidad para una vida mejor, deben organizarse como lo hicieron sus padres y abuelos, como trabajadores sindicalizados que negocian con la patronal más igualdad de condiciones ...

.

.

...............

.

 

LABOR DAY: A DAY TO REFLECT ON WHY WORKERS DON'T MATTER MUCH ANYMORE

September 7, 2015 By Joe Rothstein, Editor, EINNews.com

Labor Day, 2015, and the business pages are puzzled by this question: How come, with the unemployment rate down to 5.1% and the U.S. economy growing, worker pay continues to stagnate?

A lot of explanations are offered. Automation. Robotics. The Internet. Cheap foreign sweatshops....all influence the changing U.S. job market. But at the heart of the problem is this: Management has done such an effective job of busting up organized labor that the average worker has little bargaining leverage. It’s become so one-sided that many politicians now take the occasion of Labor Day to honor the efficiency of American business.

Since the depth of the Great Recession in 2008, the official unemployment rate has been cut in half. But the majority of those new jobs have been in the lowest paying sectors of the economy. According to a recent report from the National Employment Labor Project, if you back out part-time workers who really want full time jobs, the unemployment rate is closer to 10%.

The U.S. economy has grown by more than 60% over the past 20 years, a rate of about 3% each year. But worker compensation has barely budged. And it’s getting worse.According to the Economic Policy Institute between 2007 and 2014 median worker wages and benefits declined as much as 4%. The decline was steepest for those who could least afford it, the bottom 40%.


Does it make a difference whether a worker is organized as a member of a union? Yes, it does. The median yearly earnings of a union worker is more than $47,000. The non-union worker, $37,000. That’s nearly a 30% difference. And it shouldn’t be surprising. In the entire history of the U.S., workers who organize to negotiate with management do better than those who rely on the tender mercies of their employers to be generous.

What’s been happening over the past few decades is best summed up by Warren Buffett’s frequently cited pithy, not-so-tongue-in-cheek analysis: “There’s class warfare, all right, but it’s my class, the rich class, that’s making war, and we’re winning.”

Too strong? Hardly. The law entitles workers to organize without management interference. But laws are only as effective as their enforcement, and over the past decades management has routinely flouted the law, fired organizers and faced no consequences. Workers are entitled to wage and hour protections. But over past decades management has shed “employees,” by the millions, adopting the fiction that they are “contract workers,” without any protections.

The Blackstone Group of New York, for example, owns dozens of companies and has investments worth hundreds of billions of dollars. Many of its holdings are well known, such as Hilton, many not so well known. Blackstone is so profitable that its CEO, Stephen Schwarzmann, had compensation of about $650 million last year. This is a company that routinely dodges employment law by working through temporary employment agencies.

.

.
How does an individual worker stand up against it? How do you fight a class war if you’re not sufficiently organized against those who define success exclusively by how much value they can create for shareholders? Unions once forced management to live by a broader standard, one where shareholders, employees and the community all contributed and shared in the company’s success.

In the August 31 New Yorker, writer Evan Osnos has a perceptive take on the Trump phenomena. His article is titled, “The Fearful and the Frustrated.”

The “fearful” in the article include many white segregationists who consider the influx from Mexico and the Latin American countries as a mortal threat to their children and grandchildren. Unlike historic racism, many oppose Latin immigration because they see it as a wave that will swamp white European majority U.S. When that happens they fear that those of color will use their new power to take retribution on Caucasians for so many years of racial abuse.

The frustrated are those who can’t seem to get ahead because the elite in business, politics and the media have stacked the deck against them. The fearful and the frustrated, Osnos’ article argues, are the core of Trump’s support.

But it’s not the immigrants who represent the threat to struggling workers and their families. It’s the business culture that’s narrowed its vision to one goal and one goal only---fattening the bottom line. The immigrants are as much the victims as those doing the immigrant bashing.

 


Rather than take their fears and frustrations out on immigrants, those who see Trump as their best chance for a better life should be organizing the way their parents and grandparents did, as workers who bargain with management for a more level playing field, not patsies who swallow the bait that all unions are bad and all politicians are corrupt. For those who fear for their children and grandchildren, the way things are going there's a far better chance that future generations will be underpaid serfs to the oligarchs than victims of racial abuse to a new immigrant wave.

Workers will continue losing unless they realize that this is a class war, not a racial one. You can’t win a war that you don’t fight.


(Joe Rothstein can be contacted at joe@einnews.com)

.

.

Compartir este post

Repost 0
Published by Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com - en legislación laboral COSTUMBRES ESCENA MUNDIAL -
Comenta este artículo

Comentarios

Présenta

  • : cinabrio blog
  • cinabrio blog
  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
  • Contacto

Perfil

  • Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL

Recherche

Liens