Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
2 noviembre 2015 1 02 /11 /noviembre /2015 18:45
The European Plain, shaded in dark gray. Light gray indicates the shallow sea floor that surrounds the plain.
The European Plain, shaded in dark gray. Light gray indicates the shallow sea floor that surrounds the plain.
theatlantic.com/international/archive/2015/10/russia-geography-ukraine-syria/413248/

.

RUSIA Y LA MALDICIÒN DE LA GEOGRAFÌA

¿Por qué Putin hace lo que hace?

Vladimir Putin dice que él es un hombre religioso, un gran defensor de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Si es así, bien podría ir a la cama cada noche, rezar y pedir a Dios poner montañas al este de Ucrania

31 de octubre 2015 Reuters / Tim Marshall

Si Dios hubiera hecho montañas en el este de Ucrania, la gran extensión de Las Llanura de Europa no habría sido atractivo para que desde allì, los invasores hubieran atacado a Rusia repetidamente a través de la historia. Tal como están las cosas, Putin, al igual que los líderes rusos antes que él, probablemente siente que no tiene otra opción que por lo menos tratar de controlar esas llanuras al oeste de Rusia. Lo mismo sucede con la geografìa y los paisajes de todo el mundo, sus rasgos físicos encarcelan a los líderes, limitando sus opciones y margen de maniobra. Estas reglas de la geografía son especialmente claras en Rusia, donde el estado es difícil de defender, y donde durante siglos los líderes han compensado la vulnerabilidad tomando la iniciativa y empujando hacia afuera estrategicamente.


Los líderes occidentales parecen tener dificultades para descifrar las motivaciones de Putin, sobre todo cuando se trata de sus acciones en Ucrania y Siria; el actual líder de Rusia ha sido descrito en términos que evocan la famosa observación de Winston Churchill de 1939 respecto de que Rusia "es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma". Pero es útil observar las intervenciones militares de Putin en el extranjero en el contexto de los intentos de larga data de los líderes rusos para hacer frente a la geografía. ¿Qué pasa si los motivos de Putin no son tan misteriosa después de todo? ¿Qué pasa si usted puede verlos claramente en un mapa?


Para Rusia, el país más grande del mundo en masa de tierra, que cabalga Europa y Asia y abarca bosques, lagos, ríos, estepas heladas, y montañas, los problemas y amenazas vienen tanto por tierra como por mar. En los últimos 500 años, Rusia ha sido invadida varias veces desde el oeste.

Los polacos llegaron a través de La Llanura de Europa en 1605, seguido por los suecos bajo Carlos XII en 1707, los franceses de Napoleón en 1812, y los alemanes-en dos ocasiones, en ambas guerras mundiales, en 1914 y 1941. En Polonia, la llanura es de únicamente 300 millas de ancho, desde el Mar Báltico en el norte hasta las montañas de los Cárpatos en el sur, pero después de ese punto la llanura se extiende hasta alcanzar un ancho de cerca de 2.000 millas, cerca de la frontera con Rusia,ofreciendo una ruta plana que lleva directamente a Moscú. Así, los repetidos intentos de Rusia para ocupar Polonia a largo de la historia; responden a que el país representa un corredor plano relativamente estrecho en el que Rusia podría emplazar sus fuerzas armadas para bloquear un avance enemigo hacia su propia frontera, que, por ser más amplia, es mucho más difícil de defender

Por otro lado, la inmensidad de Rusia también la ha protegido; en el momento en que se acerca un ejército a Moscú, sus líneas de suministro estàn insosteniblemente alejadas, lo que hacen cada vez más difícil la ofensiva a medida que se adentran en territorio ruso. Napoleón cometió este error en 1812, y Hitler lo repitió en 1941.


De importancia estratégica, y gran significado para los cálculos de los líderes de Rusia a lo largo de la historia, ha sido la histórica falta de su propio puerto de aguas cálidas con acceso directo a los océanos. Muchos de los puertos rusos del Ártico sufren congelación del durante varios meses al año. Vladivostok, el puerto más grande de Rusia en el Océano Pacífico, está rodeado por el Mar de Japón, que está dominado por los japoneses. Esto no sólo detiene el flujo del comercio dentro y fuera de Rusia; evita que la flota rusa opere como una potencia mundial, ya que no tiene acceso todo el año a las más importantes rutas marítimas del mundo.

.

.

.

Rusia como concepto se remonta al siglo IX y a una laxa federación de tribus eslavas orientales conocidas como Rus de Kiev, que se emplazaban en Kiev y otras ciudades a lo largo del río Dniéper, en lo que hoy es Ucrania. Los mongoles, expandiendo su imperio, atacaron continuamente la región desde el sur y el este, hasta doblegarlos en el siglo XIII. Para sobrevivir, la incipiente Rusia tuvo que trasladarse al noreste en y alrededor de la ciudad de Moscú. Esta temprana Rusia, conocido como el Gran Principado de Moscú, era indefendible. No había montañas, ni desiertos y pocos ríos.

Iván el Terrible, el primer zar, puso en práctica el concepto de ataque como la mejor defensa, consolidando la posición interna y moviéndose luego hacia fuera. Rusia había comenzado una expansión moderada bajo el abuelo de Iván, pero Ivan la acelerò después de su llegada al poder en el siglo XVI. Extendió su territorio hacia el este hasta los montes Urales, hacia el sur hasta el Mar Caspio, y hacia el norte hasta el Círculo Polar Ártico. Rusia ganó acceso al Caspio, y más tarde el Mar Negro, aprovechando así las montañas del Cáucaso como una barrera parcial ante los mongoles. Iván construyó una base militar en Chechenia para disuadir a cualquier posible atacante, ya se trate de los mongoles de la Horda de Oro, el Imperio Otomano, o los persas.

Ahora los rusos tenían una zona de amortiguamiento parcial y un hinterland -un lugar de repliegue en caso de invasión. Nadie iba a atacarlos con vigor desde el Mar Ártico, ni abrirse camino a travès de los Urales para agredirlos. Su tierra se estaba convirtiendo en lo que hoy se conoce como Rusia, y para invadirla desde el sur o sureste, los enemigos tendrían que tener un gran ejército y una línea de suministro muy larga, y tendrían que luchar y vencer un rosario de posiciones defensivas rusas en el trayecto.

En el siglo XVIII, Rusia, bajo Pedro el Grande -que fundó el Imperio ruso en 1721 - y luego bajo la emperatriz Catalina la Grande, amplió el imperio hacia el oeste, ocupando Ucrania y llegar a las montañas de los Cárpatos. Se apoderò de la mayor parte de lo que hoy conocemos como Lituania, Letonia y Estonia, con lo que podía defenderse de los ataques desde el mar Báltico. Asì se logrò crear un enorme anillo alrededor de Moscú; comenzando en el Ártico, atravesando de la región del Báltico, Ucrania, los Cárpatos, el Mar Negro, el Cáucaso y el Caspio, y circunvalando los Urales, que se extienden hasta el Círculo Polar Ártico.


Al final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, los rusos ocuparon el territorio conquistado de Alemania en Europa Central y del Este, parte del cual se convirtió en parte de la URSS, y comenzó a parecerse al antiguo Imperio Ruso. Esta vez, sin embargo, no estaban los mongoles en sus fronteras; estaba la OTAN. La caída de la URSS en 1991 causó de nuevo la contracciòn del territorio ruso, con sus fronteras europeas terminando en Estonia, Letonia, Bielorrusia, Ucrania, Georgia y Azerbaiyán, incluso la contracciòn llegò màs allà, mientras la OTAN se deslizaba de manera constante más y más cerca, ya que incorporaba más países en Europa del Este.


Dos de las principales preocupaciones de Rusia; su vulnerabilidad por tierra y la falta de acceso a puertos de aguas calientes se minimizaban con la Ucrania de 2014. Mientras un gobierno pro-ruso dominó en la capital ucraniana de Kiev, Rusia podría estar segura de que su zona de amortiguamiento se mantendría intacta y protegido el corredor de acceso por la Llanura Europea.

Incluso una Ucrania neutral, que prometiera no unirse a la Unión Europea o a la OTAN y mantener el contrato de arrendamiento a Rusia del puerto de aguas cálidas en Sebastopol, en Crimea, sería aceptable. Pero cuando las protestas en Ucrania hicieron caer al gobierno pro-Ruso de Viktor Yanukovich y se instaurò un nuevo gobierno, más pro-occidental, Putin se viò en una disyuntiva. Podía respetar la integridad territorial de Ucrania, o podía hacer lo que los líderes de Rusia habìan hecho durante siglos, jugando las cartas geográficas vedadas. Él eligió su propia estrategia de "ataque como defensa", la anexión de Crimea para garantizar el acceso de Rusia a su único puerto de aguas calientes, y un movimiento para evitar que la OTAN se deslice aún más cerca de la frontera rusa.
.


UCRANIA COMO AMORTIGUADOR

Las mismas preocupaciones geográficas son visibles ya en la intervención de Rusia en Siria, alegando la alianza de Putin y Bashar al-Assad. Los rusos tienen una base naval en la ciudad portuaria de Tartus, en la costa mediterránea de Siria. Si Assad cae, los nuevos gobernantes de Siria pueden echarlos. Putin cree claramente en el riesgo de enfrentarse a los miembros de la OTAN en otro ámbito geográfico.

Rusia no ha terminado con Ucrania, ni con Siria. Desde el Gran Principado de Moscú, a través de Pedro el Grande, Stalin, y ahora Putin, cada líder ruso se ha enfrentado a los mismos problemas. No importa si la ideología de quienes tienen el control es zarista, comunista o procapitalista, los puertos todavía se congelan, y La Llanura Europea sigue siendo plana

.

TRADUCCIÒN MALCOLM ALLISON H 2015

 

.

 

Russia and the Curse of Geography

 

Want to understand why Putin does what he does?


Vladimir Putin says he is a religious man, a great supporter of the Russian Orthodox Church. If so, he may well go to bed each night, say his prayers, and ask God: “Why didn’t you put mountains in eastern Ukraine?”


OCT 31, 2015 Reuters / Tim Marshall


If God had built mountains in eastern Ukraine, then the great expanse of flatland that is the European Plain would not have been such inviting territory for the invaders who have attacked Russia from there repeatedly through history. As things stand, Putin, like Russian leaders before him, likely feels he has no choice but to at least try to control the flatlands to Russia’s west. So it is with landscapes around the world—their physical features imprison political leaders, constraining their choices and room for maneuver. These rules of geography are especially clear in Russia, where power is hard to defend, and where for centuries leaders have compensated by pushing outward.


Western leaders seem to have difficulty deciphering Putin’s motives, especially when it comes to his actions in Ukraine and Syria; Russia’s current leader has been described in terms that evoke Winston Churchill’s famous 1939 observation that Russia “is a riddle wrapped in a mystery inside of an enigma.” But it’s helpful to look at Putin’s military interventions abroad in the context of Russian leaders’ longstanding attempts to deal with geography. What if Putin’s motives aren’t so mysterious after all? What if you can read them clearly on a map?


For Russia, the world’s largest country by landmass, which bestrides Europe and Asia and encompasses forests, lakes, rivers, frozen steppes, and mountains, the problems come by land as well as by sea. In the past 500 years, Russia has been invaded several times from the west. The Poles came across the European Plain in 1605, followed by the Swedes under Charles XII in 1707, the French under Napoleon in 1812, and the Germans—twice, in both world wars, in 1914 and 1941. In Poland, the plain is only 300 miles wide—from the Baltic Sea in the north to the Carpathian Mountains in the south—but after that point it stretches to a width of about 2,000 miles near the Russian border, and from there, it offers a flat route straight to Moscow. Thus Russia’s repeated attempts to occupy Poland throughout history; the country represents a relatively narrow corridor into which Russia could drive its armed forces to block an enemy advance toward its own border, which, being wider, is much harder to defend

On the other hand, Russia’s vastness has also protected it; by the time an army approaches Moscow, it already has unsustainably long supply lines, which become increasingly difficult to protect as they extend across Russian territory. Napoleon made this mistake in 1812, and Hitler repeated it in 1941.


Just as strategically important—and just as significant to the calculations of Russia’s leaders throughout history—has been the country’s historical lack of its own warm-water port with direct access to the oceans. Many of the country’s ports on the Arctic freeze for several months each year. Vladivostok, the largest Russian port on the Pacific Ocean, is enclosed by the Sea of Japan, which is dominated by the Japanese. This does not just halt the flow of trade into and out of Russia; it prevents the Russian fleet from operating as a global power, as it does not have year-round access to the world’s most important sea-lanes.

theatlantic.com/international/archive/2015/10/russia-geography-ukraine-syria/413248/

Russia as a concept dates back to the ninth century and a loose federation of East Slavic tribes known as Kievan Rus, which was based in Kiev and other towns along the Dnieper River, in what is now Ukraine. The Mongols, expanding their empire, continually attacked the region from the south and east, eventually overrunning it in the 13th century. The fledgling Russia then relocated northeast in and around the city of Moscow. This early Russia, known as the Grand Principality of Moscow, was indefensible. There were no mountains, no deserts, and few rivers.

Enter Ivan the Terrible, the first tsar. He put into practice the concept of attack as defense—consolidating one’s position at home and then moving outward. Russia had begun a moderate expansion under Ivan’s grandfather, but Ivan accelerated it after he came to power in the 16th century. He extended his territory east to the Ural Mountains, south to the Caspian Sea, and north toward the Arctic Circle. Russia gained access to the Caspian, and later the Black Sea, thus taking advantage of the Caucasus Mountains as a partial barrier between itself and the Mongols. Ivan built a military base in Chechnya to deter any would-be attacker, be they the Mongol Golden Horde, the Ottoman Empire, or the Persians.

Now the Russians had a partial buffer zone and a hinterland—somewhere to fall back to in the case of invasion. No one was going to attack them in force from the Arctic Sea, nor fight their way over the Urals to get to them. Their land was becoming what’s now known as Russia, and to invade it from the south or southeast you would have to have a huge army and a very long supply line, and you would have to fight your way past defensive positions.

In the 18th century, Russia, under Peter the Great—who founded the Russian Empire in 1721—and then Empress Catherine the Great, expanded the empire westward, occupying Ukraine and reaching the Carpathian Mountains. It took over most of what we now know as Lithuania, Latvia, and Estonia—from which it could defend against attacks from the Baltic Sea. Now there was a huge ring around Moscow; starting at the Arctic, it came down through the Baltic region, across Ukraine, to the Carpathians, the Black Sea, the Caucasus, and the Caspian, swinging back around to the Urals, which stretched up to the Arctic Circle.

At the end of World War II in 1945, the Russians occupied territory conquered from Germany in Central and Eastern Europe, some of which then became part of the U.S.S.R., as it began to resemble the old Russian Empire writ large. This time, though, it wasn’t the Mongols at the gates; after 1949, it was NATO. The fall of the U.S.S.R. in 1991 caused Russian territory to shrink again, with its European borders ending at Estonia, Latvia, Belarus, Ukraine, Georgia, and Azerbaijan, even while NATO crept steadily closer as it incorporated more countries in Eastern Europe.

Two of Russia’s chief preoccupations—its vulnerability on land and its lack of access to warm-water ports—came together in Ukraine in 2014. As long as a pro-Russian government held sway in the Ukrainian capital of Kiev, Russia could be confident that its buffer zone would remain intact and guard the European Plain. Even a neutral Ukraine, which would promise not to join the European Union or NATO and would uphold the lease Russia had on the warm-water port at Sevastopol in Crimea, would be acceptable. But when protests in Ukraine brought down the pro-Russia government of Viktor Yanukovych and a new, more pro-Western government came to power, Putin had a choice. He could have respected the territorial integrity of Ukraine, or he could have done what Russian leaders have done for centuries with the bad geographic cards they were dealt. He chose his own kind of attack as defense, annexing Crimea to ensure Russia’s access to its only proper warm-water port, and moving to prevent NATO from creeping even closer to Russia’s border.

 

 

THE UKRAINE BUFFER

The same geographic preoccupations are visible now in Russia’s intervention in Syria on behalf of Putin’s ally, Bashar al-Assad. The Russians have a naval base in the port city of Tartus on Syria’s Mediterranean coast. If Assad falls, Syria’s new rulers may kick them out. Putin clearly believes the risk of confronting NATO members in another geographic sphere is worth it.

Russia has not finished with Ukraine yet, nor Syria. From the Grand Principality of Moscow, through Peter the Great, Stalin, and now Putin, each Russian leader has been confronted by the same problems. It doesn’t matter if the ideology of those in control is czarist, communist, or crony capitalist—the ports still freeze, and the European Plain is still flat.

 

Compartir este post

Published by Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com - en GUERRA COMO NEGOCIO ESCENA MUNDIAL - HISTORIA
Comenta este artículo

Comentarios

Présenta

  • : cinabrio blog
  • cinabrio blog
  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
  • Contacto

Perfil

  • Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL

Recherche

Liens