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6 marzo 2013 3 06 /03 /marzo /2013 20:40

Indigenous community takes forest law into own hands | Climate ...

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El pueblo pukobjê-gavião de la tierra indígena Governador, en el sudoeste del estado de Maranhão, había denunciado en 2009 la tala en sus tierras, que abarcan un área de transición entre la Amazonia y el bioma Cerrado (sabana),  rica en especies como el ipê, sapucaia, aroeira (Schinus terebinthifolius), copaíba (Copaifera sp.) y cerejeira (género Amburana). 

 

Según el capítulo brasileño del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la extracción ilegal de madera está íntimamente ligada a la construcción de carreteras y a los movimientos migratorios. El acceso vial facilita la destrucción del bosque. 

 

Entre septiembre y noviembre de 2012, Interpol arrestó a 200 personas en 12 países de América Latina, en la primera operación internacional contra la tala y el comercio ilegal de madera. El operativo tuvo lugar en Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú y Venezuela, y se confiscaron 50.000 metros cúbicos de madera por valor de ocho millones de dólares.

 

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Brasil: Indígenas hacen justicia forestal por mano propia

 

Una comunidad indígena de Brasil decidió hacer cumplir la ley por su propia mano al enfrentar a taladores ilegales que penetran en sus tierras en busca de valiosas maderas.

 

6/3/2013 -  Una nueva modalidad de tala se concentra en tierras indígenas, ricas en especies madereras y cuya población se vuelve blanco de madereros ilegales que apelan tanto al soborno como a la amenaza. 

 

El episodio más reciente se registró a fines de enero en la tierra indígena Governador, en el sudoeste del estado de Maranhão, cerca de la ciudad de Amarante y a 900 kilómetros de la capital estadual, São Luís. 

 

En ese rincón que marca el límite de la Amazonia oriental, nativos del pueblo pukobjê-gavião confiscaron cuatro camiones y un tractor con casi 20 metros cúbicos de troncos de ipê (Tabebuia chrysotricha), una especie de lapacho de madera excepcional, y sapucaia (árbol del género Lecythis). 

 

"Nos cansamos de denunciar y entonces resolvimos tomar nuestras providencias. Veíamos los camiones dentro de la reserva. ¿Qué iba a pasar si no hacíamos nada?", explicó el cacique Evandro Gavião, de la aldea Governador, una de las seis tribus pukobjê-gavião de esa tierra indígena. 

 

El joven líder de 24 años dialogó por teléfono con Tierramérica mientras se encontraba reunido con jefes de otras aldeas para discutir un plan de monitoreo y protección de la reserva. 

 

Según Gavião, la comunidad había denunciado en 2009 la tala en sus tierras, que abarcan un área de transición entre la Amazonia y el bioma Cerrado (sabana) y, por eso, son ricas en especies como el ipê y la sapucaia, la aroeira (Schinus terebinthifolius), la copaíba (Copaifera sp.), y la cerejeira (género Amburana). 

 

"Pero los árboles se están acabando", se lamentó Gavião. 

 

Según el capítulo brasileño del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la extracción ilegal de madera está íntimamente ligada a la construcción de carreteras y a los movimientos migratorios. El acceso vial facilita el ingreso al bosque. 

 

Entre septiembre y noviembre de 2012, Interpol arrestó a 200 personas en 12 países de América Latina, en la primera operación internacional contra la tala y el comercio ilegal de madera. El operativo tuvo lugar en Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú y Venezuela, y se confiscaron 50.000 metros cúbicos de madera por valor de ocho millones de dólares. 

 

En la tierra indígena de Governador, sus habitantes reclaman la presencia de la Fundación Nacional del Indio, del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de la Policía Federal para garantizar la seguridad de unas 1.000 personas distribuidas en las seis aldeas. 

 

"Lo que hicimos fue peligroso, pero fue la única forma de llamar la atención de los órganos responsables", dijo Gavião. 

 

Desde la confiscación de los camiones, el retiro ilegal de madera no cesó, sino que cambió de ruta. 

 

"La sensación es que puede empeorar y que las amenazas que sufrimos continuarán... Sabemos que ya están negociando la cabeza del cacique de la aldea Nova en 30.000 reales (más de 15.000 dólares) para matarlo. Pero el pueblo gavião no va a parar", advirtió el cacique.

 

Los indígenas atribuyen el aumento de amenazas y presiones a la redefinición de los límites de la reserva. La tierra indígena Governador está en proceso de una nueva demarcación desde 1999, tras ser homologada en 1980. 

 

Los límites de usufructo tradicional de los indígenas no se respetaron, y estos necesitaban salir de su territorio para acceder a recursos naturales para alimentarse y cumplir con sus rituales, explicó a Tierramérica Rosimeire Diniz, del católico Consejo Indigenista Misionero (CIMI) de Maranhão. 

 

Partes del territorio antes utilizado por los pukobjê-gavião quedaron fuera de la demarcación y fueron ocupadas por hacendados. Durante años, los indígenas tuvieron "una relación más o menos amistosa" con esos ganaderos, pero cuando pidieron una revisión de los límites, los conflictos y la violencia se exacerbaron, describió Diniz. 

 

La tierra indígena Governador tiene 42.000 hectáreas y la nueva demarcación podría ampliarla hasta 80.000. Según Evandro Gavião, el área actual no es "suficiente" pues la determinó el régimen militar de la época "a las apuradas". 

 

"Los lugares donde nuestros antepasados pescaban y cazaban están fuera de la tierra indígena. No consultaron a los indígenas para saber dónde pescaban, dónde cazaban, dónde cosechaban. Por eso pedimos la revisión. Estamos al tanto de que puede llevar mucho tiempo, pero tenemos una responsabilidad con nuestro pueblo. Por eso estamos luchando", explicó. 

 

Al menos desde la década de 1980 se desarrolla la tala ilegal en tierras originarias, pero antes se daba sin conocimiento de sus habitantes. 

 

"Ahora es mucho más visible. A través del soborno, los madereros transfieren la autoría del delito ambiental a los indígenas. La situación era insostenible, los nativos resolvieron llevar a cabo una acción para protegerse. La tala era tan visible que los camiones pasaban por dentro de las aldeas", señaló Diniz. 

 

Fábio Teixeira, delegado de la Policía Federal de la ciudad de Imperatriz, la segunda más grande de Maranhão y a unos 100 kilómetros de Governador, dijo a Tierramérica que, a lo largo de los años, los taladores migraron hacia esa parte de la reserva y actualmente existen allí al menos siete grandes aserraderos. 

 

"Deforestación hubo siempre, pero era puntual. Después de una gran operación de combate en otras localidades, muchos madereros se mudaron hacia Governador", señaló. 

 

Teixeira también admitió que la situación es "muy conflictiva" entre los indígenas y los hacendados y madereros que se están uniendo contra ellos. 

 

Teixeira relató que en el incidente de los camiones, la propia población del pequeño municipio de Amarante, situado apenas a 20 minutos de automóvil de Governador, hizo una barricada con fuego y piedras en la carretera para bloquear el acceso de los indígenas a la ciudad, y la seguridad se reforzó con 20 agentes federales y 30 policías militares. 

 

"No sabía que la ciudad estaba tan comprometida con la explotación ilegal", reconoció el policía. "Su economía se sustenta en la madera y la actividad pecuaria. El propio poder municipal está implicado. No puedo dar detalles sobre nuestras operaciones, pero se intensificará la fiscalización", aseguró. 

 

Para Teixeira, la acción de los indígenas fue "un acto de desesperación" que pudo terminar en "un baño de sangre". A partir de entonces, "los orientamos para que registren con fotos lo que vean como acciones ilegales dentro de la reserva, pues servirán como material de investigación", aseguró.

 

Por Fabíola Ortiz

Fuente: www.tierramerica.info

 

 http://www.mapuexpress.net/

 

 

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http://www.wood-database.com/lumber-identification/hardwoods/ipe/

 

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Justiça florestal pelas próprias mãos

 

 

Uma comunidade indígena brasileira decidiu fazer cumprir a lei com suas próprias mãos, ao enfrentar madeireiros ilegais que entram em suas terras em busca de valiosas madeiras. Uma nova modalidade de corte se concentra em terras indígenas, ricas em espécies madeireiras e cuja população se torna alvo de madeireiros ilegais, que apelam tanto para o suborno quanto para a ameaça.

 

O episódio mais recente aconteceu no final de janeiro, na terra indígena Governador, no sudoeste do Maranhão, perto da cidade de Amarante e a 900 quilômetros da capital São Luís. Nesse lugar que marca o limite da Amazônia oriental, nativos do povo pukobjê-gavião confiscaram quatro caminhões e um trator com quase 20 metros cúbicos de troncos de ipê-amarelo (Tabebuia chrysotricha) e sapucaia (árvore do gênero Lecythis).

 

“Cansamos de denunciar e então decidimos tomar nossas providências. Víamos os caminhões dentro da reserva. O que aconteceria se não fizéssemos nada?”, perguntou o cacique Evandro Gavião, da aldeia Governador, uma das seis tribos pukobjê-gavião dessa terra indígena. O jovem líder de 24 anos conversou por telefone com o Terramérica enquanto estava reunido com chefes de outras aldeias para discutir um plano de monitoramento e proteção da reserva.

 

Segundo Gavião, a comunidade havia denunciado em 2009 o desmatamento em suas terras, que incluam uma área de transição entre a Amazônia e o bioma Cerrado e, por isso, são ricas em espécies como ipê-amarelo e sapucaia, aroeira (Schinus terebinthifolius), copaíba (Copaifera sp.) E cerejeira (gênero Amburana). “Mas as árvores estão acabando”, lamentou.

 

Segundo o capítulo brasileiro do Fundo Mundial para a Natureza (WWF), a extração ilegal de madeira está intimamente ligada à construção de estradas e aos movimentos migratórios. O acesso viário facilita o ingresso na floresta.

 

Entre setembro e novembro de 2012, a Interpol prendeu 200 pessoas em 12 países da América Latina, na primeira operação internacional contra o desmatamento e o comércio ilegal de madeira. A operação aconteceu no Brasil, Bolívia, Chile, Colômbia, Costa Rica, Equador, Guatemala, Honduras, Paraguai, Peru, República Dominicana e Venezuela, e foram apreendidos 50 mil metros cúbicos de madeira avaliados em US$ 8 milhões.

 

Na terra indígena de Governador, seus habitantes reclamam a presença da Fundação Nacional do Índio, do Instituto Brasileiro do Meio Ambiente (Ibama) e da Polícia Federal para garantir a segurança de mil pessoas distribuídas em seis aldeias.

 

“O que fizemos foi perigoso, mas foi a única forma de chamar a atenção dos órgãos responsáveis”, explicou Gavião. Desde o confisco dos caminhões, a retirada ilegal de madeira não parou, mas mudou de rota. “A sensação é que pode piorar e que as ameaças que sofremos continuarão. Sabemos que já estão negociando a cabeça do cacique da aldeia Nova em R$ 30 mil para matá-lo. Mas o povo gavião não vai parar”, afirmou o cacique.

 

Os indígenas atribuem o aumento de ameaças e pressões à redefinição dos limites da reserva. A terra indígena Governador está em processo de uma nova demarcação desde 1999, após ser homologada em 1980. Os limites de usufruto tradicional dos indígenas não foram respeitados, e estes precisam sair de seu território para ter acesso a recursos naturais para sua alimentação e seus rituais, explicou ao Terramérica Rosimeire Diniz, do Conselho Indigenista Missionário (Cimi), da Igreja Católica, do Maranhão.

 

Partes do território antes usado pelos pukobjê-gavião ficaram fora da demarcação e foram ocupadas por fazendeiros. Durante anos indígenas tiveram “uma relação mais ou menos amistosa” com esses pecuaristas, mas quando pediram uma revisão dos limites os conflitos e a violência se exacerbaram, pontuou Diniz. A terra indígena Governador tem 42 mil hectares e a nova demarcação pode ampliá-la até 80 mil. Segundo Evandro Gavião, a área atual não é “suficiente”, pois foi determinada pelo regime militar da época “às pressas”.

 

“Os lugares onde nossos antepassados pescavam e caçavam estão fora da terra indígena. Não consultaram os indígenas para saber onde pescavam onde caçavam, onde colhiam. Por isso pedimos a revisão. Sabemos que pode demorar muito tempo, mas temos uma responsabilidade com nosso povo. Por isso estamos lutando”, destacou Gavião.

 

Pelo menos desde a década de 1980, acontece o desmatamento ilegal em terras originárias, mas antes ocorria sem conhecimento de seus habitantes. “Agora é muito mais visível. Por meio do suborno, os madeireiros transferem a autoria do crime ambiental aos indígenas. A situação era insustentável, os nativos decidiram realizar uma ação para se proteger. O corte de árvores era tão visível que os caminhões passavam por dentro das aldeias”, afirmou Diniz.

 

Fábio Teixeira, delegado da Polícia Federal da cidade de Imperatriz, a segunda maior do Maranhão, a cem quilômetros de Governador, disse ao Terramérica que ao longo dos anos só madeireiros migraram para essa parte da reserva e atualmente existem ali pelo menos sete grandes serrarias. “Desmatamento sempre houve, mas era pontual. Depois de uma grande operação de combate em outras localidades, muitos madeireiros se mudaram para Governador”, detalhou.

 

Teixeira também admitiu que a situação é “muito conflitante” entre indígenas e fazendeiros e madeireiros que estão se unindo contra eles. O delegado contou que, no incidente dos caminhões, a própria população do pequeno município de Amarante, a apenas 20 minutos de automóvel de Governador, fez uma barricada com fogo e pedras na estrada para bloquear o acesso dos indígenas à cidade, e a segurança foi reforçada com 20 agentes federais e 30 policiais militares.

 

“Não sabia que a cidade estava tão comprometida com a exploração ilegal”, reconheceu Teixeira. “Sua economia se sustenta na madeira e na atividade pecuária. O próprio poder municipal está implicado. Não posso dar detalhes de nossas operações, mas a fiscalização será intensificada”, assegurou.

 

Para Teixeira, a ação dos indígenas foi “um ato de desespero” que pode terminar em “um banho de sangue”. A partir de então, “os orientamos a registrar com fotos o que considerarem ações ilegais dentro da reserva, pois servirão como material de investigação”, enfatizou. (Fonte: Amazônia.org)

 

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Sigue la lucha de los indígenas de la Amazonia contra las empresas madereras

Entrada de blog por Bernado Camara - enero 21, 2013

El miércoles de la semana pasada, miembros de la comunidad indígena Pukobjê-Gavião, en el estado brasileño de Maranhão, bloquearon cuatro camiones y un tractor cargados de madera procedente de operaciones de tala ilegal en el interior de sus tierras. 

Los indígenas se sienten solos, ya que el problema de la tala ilegal no interesa a las autoridades locales o federales. Pero los Pukobjê-Gavião se niegan a quedarse parados mientras los madereros están destruyendo ilegalmente sus bosques.

Las amenazas y las agresiones han sido la respuesta de los madereros. Frederico Pereira Guajajara, de la vecina tierra indígena "Arariboia", fue asaltado cuando comenzó a filmar el bloqueo de los indígenas a los camiones que estaban tratando de salir de su territorio. "Los madereros me golpearon en la cabeza, me empujaron, me rompieron el teléfono y quisieron tirarme al fuego, pero no lo hicieron debido a la presencia de otros manifiestantes".

Tras estos sucesos, se informó al Consejo Indigena Misionero (CIMI) y al Ministerio Público Federal. La policía investigó los hechos y requisó la maquinaria a los madereros. Entonces, un grupo de 100 personas (formado por los madereros, según informes de medios de comunicación) hizo una barricada y quemó neumáticos en la carretera de acceso al territorio para evitar que la policía saliese de la tierra indígena con la maquinaria incautada.

Según Augusto Gavião, líder de una aldea, la policía ha abandonado el área sin previo aviso, por lo que los indígenas están siendo nuevamente amenazados. "No somos capaces de ir a la ciudad, porque es peligroso para nosotros. Estamos amenazados por los madereros, que llaman y dicen que van a matarnos", dijo Gavião.

"La situación no se ha resuelto. Estamos esperando que la Funai (la Fundación Nacional del Indio, del gobierno de Brasil) contacte con nosotros de nuevo, esta vez con los fiscales y la policía. Los camiones tienen que ser retirados de nuestra tierra".

El fiscal del municipio de Imperatriz, Douglas Fernandes, ha declarado que están exigiendo a la Policía Federal, la Funai y al Ibama (Instituto Brasileño de Medio Ambiente) que resuelva el caso, y reconoce que la tala ilegal de tierras indígenas es una práctica común en la región.

En mayo de 2012, Greenpeace denunció las prácticas generalizadas de tala ilegal en la región, impulsadas por la demanda de carbón vegetal de la industria del acero. Greenpeace documentó sus denuncias con un informe sobre los impactos de esta industria en el que se incidía en las condiciones degradantes en esta cadena de producción, incluyendo la invasión de áreas protegidas para la extracción ilegal de madera y el trabajo esclavo.

Dos meses después de los hechos denunciados, la industria de Maranhão firmó un compromiso público con el objetivo de Deforestación Cero en su cadena de suministro. 

En virtud del acuerdo, los productores tenían dos años para implementar un sistema de cadena de custodia, que asegurara que ninguno de sus proveedores producirá carbón vegetal con madera procedente de la deforestación o la conversación de selva en plantaciones de eucaliptos. 

La falta de gobernabilidad en la Amazonia y las amenazas del nuevo Código Forestal ha dado lugar a que en 2012 se lanzara una iniciativa ciudadana para aprobar en el Congreso brasileño una ley de Deforestación Cero en Brasil. La iniciativa busca 1.400.000 firmas de brasileños  y brasileñas para conseguir esta ley y acabar definitivamente con la deforestación a gran escala de la Amazonia y el aumento de zonas degradadas.

Apenas unos meses después, más de 600.000 personas habían firmado la iniciativa ciudadana. De acuerdo con las leyes brasileñas, si 1,4 millones de personas apoyan la iniciativa de Deforestación Cero, ésta podría presentarse al Congreso brasileño y podría llegar a ser una ley.

Blog realizado por Bernado Camara

- Más información sobre la Ley de Deforestación Cero para poner fin a la destrucción del Amazonas pincha aquí 

- Si eres brasileño/a puedes descargarte la  la hoja oficial de recogida de firmas aquí

 

 http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/sigue-la-lucha-de-los-indgenas-de-la-amazonia/blog/43717/

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  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
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  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
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