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7 septiembre 2011 3 07 /09 /septiembre /2011 20:47

 

Criticism of the 9/11 Commission Report almost always entirely focus on college professors, and virtually never mention any of the many senior military, intelligence, and government officials who have expressed similar views.

 “9-11truthers” desconfían de la versión oficial sobre lo que ocurrió en los atentados terroristas de las torres gemelas y buscan explicaciones conspirativas: “los atentados del 11-S fueron un trabajo interno, es decir, que los halcones de la Administración Bush lo orquestaron con el fin de tener una excusa para lanzar las guerras de Irak y Afganistán”… “El exvicepresidente Dick Cheney fue la mente diabólica detrás de la operación” … “creo que fue la combinación de una agenda y la avaricia funesta de una minoría” … “ organizaron los atentados porque tenían la oportunidad de ganar billones de dólares, empezar una guerra corporativa y aprobar una legislación para quitarnos nuestras libertades”…

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Internet mantiene vivas las teorías de la conspiración

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Los “buscadores de la verdad del 11-S” siguen convencidos de que detrás de los atentados estuvo la Administración Bush en vez de Al Qaeda. Se autodenominan “9-11truthers”: buscadores de la verdad del 11-S. Desconfían de la versión oficial sobre lo que ocurrió en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y buscan explicaciones alternativas.

 

Las Torres Gemelas de Nueva York en llamas, tras estrellarse el segundo avión el 11-S. - 

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BEATRIZ JUEZ 07/09/2011

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El fenómeno de las teorías de la conspiración no es nuevo. A los estadounidenses les encantan, desde Pearl Harbor al certificado de nacimiento de Obama, pasando por el asesinato de John F. Kennedy o la muerte de Marilyn Monroe. El 11-S es un auténtico filón para los amantes de los complots.

“Un 9-11 truther es una persona que cree que nos mintieron sobre lo que ocurrió el 11-S, que a los americanos nos contaron una historia sobre terrorismo islámico, cuando los acontecimientos fueron orquestados por nuestro propio Gobierno con el fin de conseguir las condiciones necesarias para invadir Irak y Afganistán”, explica Matt Sullivan, editor del periódico mensual gratuito Rock Creek Free Press y anfitrión de una reunión de miembros del movimiento truther del área de Washington.

La cita es un viernes por la tarde en su casa en Bethesda (Maryland), una de las localidades más ricas y con un mayor nivel educativo de Estados Unidos. La cocina de MattSullivan se va llenando poco a poco de invitados. Uno lleva vino, otro cerveza, otro quesos, otro pizza.

Conspiración a fuego lento

Podría ser una reunión cualquiera de amigos para cenar el viernes, si no fuera porque en esos fogones se cocinan teorías de la conspiración del 11-S.Han quedado para preparar un especial del Rock Creek Free Press sobre el 11-S (Una década de guerra basada en una mentira, se titula) y para discutir un plan de acción para el fin de semana del décimo aniversario de los atentados.

Los ‘truthers’ creen que las dos torres fueron derribadas con explosivos

“Algunos de nosotros nos hicimos preguntas desde el principio. Teníamos más preguntas que respuestas”, explica Sue Wheaton, jubilada y exfuncionaria del Gobierno federal. “Creo que fue un montaje porque querían culpar a los musulmanes. No creo que los musulmanes lo hicieran. Gente relacionada con poderes occidentales e Israel lo hicieron, no los musulmanes”, señala Wheaton.

Cuando se le pregunta sobre la reacción de los estadounidenses cuando les ofrecían al principio sus folletos informativos, Wheaton explica que “muchos pensaban que estábamos locos y que no éramos patriotas”. “Todos hemos tenido discusiones con nuestros familiares en la mesa el día de Acción de Gracias”, recuerda esta exfuncionaria federal.

Al igual que Wheaton, Louis Wolf, otro asistente a la reunión que se presenta como periodista de investigación, también empezó a sospechar desde el principio que en el 11-S había gato encerrado. “Supe que el FBI no era capaz de identificar tan rápido a los supuestos terroristas musulmanes del 11-S. La misma noche del 11 de septiembre salieron sus nombres en las noticias. No suelen trabajar tan rápido”, añade Wolf.

La red actúa de altavoz

Al principio, los miembros del movimiento truther repartían folletos en la calle en los que cuestionaban la versión oficial del 11-S, pero cada vez recurren más a internet para difundir sus ideas en todo el mundo.

Jonathan Kay, responsable de opinión del diario canadiense National Post y especialista en teorías de la conspiración, explica que “internet tiene una importancia fundamental para los teóricos de la conspiración”.

Las dudas sobre la versión oficial han menguado desde la llegada de Obama

“Internet ha revolucionado este movimiento tanto como ha revolucionado los medios sociales, el periodismo o la pornografía. Esto se debe a que el gran problema de los teóricos de la conspiración solía ser que tenían dificultades en expandir su mensaje, porque generalmente eran ignorados por los medios de comunicación. Internet ha acabado con ese problema de la noche a la mañana”, añade Kay, autor del libro Among the truthers (Entre los buscadores de la verdad, de la editorial HarperCollins) sobre las teorías de la conspiración en Estados Unidos.

Kay coincide con Philip Zelikow, director ejecutivo de la Comisión Nacional del 11-S, en señalar que el número de miembros del movimiento truther se ha reducido considerablemente en los últimos años.

“El periodo más popular para los amantes de las teorías de la conspiración del 11-S fue durante la guerra de Irak, cuando el odio a la Administración Bush estaba en su punto más alto. Una vez que Obama asumió el cargo, sacó mucha energía del movimiento porque los grandes villanos (Dick Cheney, Paul Wolfowitz, George Bush) ya no están en el cargo”, explica Kay.

Casi todos los miembros del movimiento entrevistados coinciden en señalar que uno de los hechos que les hizo abrir los ojos y darse cuenta de que algo no cuadraba en la versión oficial del Gobierno fue el derrumbe del edificio 7 del World Trade Center. Este edificio se derrumbó al igual que las Torres Gemelas, a pesar de que ningún avión había chocado contra él.

“Querían culpar a los musulmanes, fue un montaje”, opina una exfuncionaria

Todos ellos están convencidos de que las Torres Gemelas no se derrumbaron por el impacto de los aviones en la estructura del edificio, sino que fueron derribadas, al igual que el edificio 7, con una demolición controlada.

“Hay pruebas, sólo mirando los vídeos, de que las Torres Gemelas fueron derribadas con una demolición controlada con explosivos”, dice Sullivan. “Hubo fuertes explosiones en el sótano segundos antesde que chocara el avión”, añade Wheaton.

También cuestionan el ataque al Pentágono. Muchos de ellos no creen que un avión chocara contra el edificio y apuntan a que los destrozos pudieron ser causados por un misil o por explosivos. “La historia oficial no es cierta. Si fuera cierta, habrían grabado las imágenes del avión chocándose con las cámaras de seguridad y nos habrían mostrado el vídeo”, dice Louis Wolf.

Algunos de ellos creen que fueron las Fuerzas Aéreas estadounidenses las que derribaron el avión que se estrelló en un campo de Shanksville (Pensilvania) y que este no cayó por el intento de los pasajeros de tomar control del avión, como señala el informe de la Comisión Nacional del 11-S. “Lo derribaron, no hay ninguna duda”, sostiene Wheaton.

Intereses económicos

También están convencidos de que los atentados del 11-S fueron un trabajo interno, es decir, que los halcones de la Administración Bush lo orquestaron con el fin de tener una excusa para lanzar las guerras de Irak y Afganistán. Y ven al exvicepresidente Dick Cheney como la mente diabólica detrás de la operación.

“Creo que fue la combinación de una agenda y la avaricia funesta de una minoría”, explica el truther DarrellWillis, que considera que organizaron los atentados porque tenían “la oportunidad de ganar billones de dólares, empezar una guerra corporativa y aprobar una legislación para quitarnos nuestras libertades”.

http://www.publico.es/internacional/394952/internet-mantiene-vivas-las-teorias-de-la-conspiracion

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Seekers of the truth about 9/11 have been repeatedly ridiculed in the mainstream media as crazy conspiracy theorists in an apparent effort to discount any information that contradicts the “official” story.MSM stories about criticism of the 9/11 Commission Report almost always entirely focus on college professors, and virtually never mention any of the many senior military, intelligence, and government officials who have expressed similar views.

I launched a new website last week, http://patriotsquestion911.com/ that contains statements severely critical of the 9/11 Commission Report made by the 50 senior military, intelligence, and government officials listed below. These are not people inclined to accept unfounded conspiracy theories.

www.cephas-library.com/terror_an_inside_job_b…

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We Are Change – well, not really.

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Submitted by Anonymous on September 11, 2009

Coloado Springs, Colorado

Friday, September 11th, 2009

We Are Change

The sun was warm and a strong wind blew on 9/11/09, as a group of about seven “9/11truthers” held home-made signs and passed-out dvds at the corner of E. Bijou and Tejon St. in downtown Colorado Springs. Similar actions took place around the country today, including at the intersection of 16th and Wynkoop in Denver. These were part of an organized campaign, this one in particular run by a fairly decentralized group called “We Are Change,” based out of New York. It was an unusual site to see in a city known for its extreme conservatism. However, as some of you might well-suspect, “We Are Change” is an ironic misnomer. Further inquiry revealed that the group responsible for the event is neither radical nor reformist; but represents a new and growing form of reactionary right-libertarianism.

My first exposure to 9/11 conspiracy theories and their sponsoring organizations occurred many years ago, chiefly through the internet. The websites were generally full of invective against George W. Bush, neo-conservatives, and oil corporations. My limited face-to-face experience with 9/11truth activists that I had met showed me a little anecdotal evidence that the average member was a middle-aged or retired educated white male, usually with left-liberal political leanings. However, over the past few years, I have been slowly made aware of the increasingly reactionary attacks on radical or leftist organizations from the so-called “9/11truth” movement – in particular from people like Alex Jones.1 Alex Jones’s brand of reactionary white-populism has been around for a long time. I am by no means the first person to take notice of these attacks. What is interesting is that so much of the 9/11truth movement has been taken-over by Jones-esque libertarians. According to the demonstrators, the WeAreChangeColoradoSprings coalition started in October 2008.

Today in Colorado Springs at the action, I expected to see clones of Alex Jones – overweight, middle-aged men who were a little angry. While it was still one-hundred percent angry white and male, I was surprised by the counter-culture appearance of the demonstrators. With sleeveless shirts, tattoos, piercings (including gauges), decent amounts of facial hair, and even a white bandanna around one neck, I saw a group of young white males who could have almost been mistaken for anarchists in different circumstances. In many cities there appearance could be considered somewhat average for young men, but for Colorado Springs it is rather rebellious. But make-no-mistake, they were there on the part of an organization ( wearechangecoloradosprings.com ) which is aggressively ultra-nationalist, pro-capitalist, and even reactionary. It’s website recently includes accusations that Ariel Attack is a government provocateur, and that the home-defense organization ACORN is “nefarious,” “shady,” “crooked,” and using, “thug criminality” to have the audacity to break locks to let people occupy their own bank-foreclosed homes. They are consistently on the attack, and neither cause nor comrade seems to be sufficient reason to withhold their vitriol.

I first introduced myself to Justin, one of the demonstrators. He was a young man with short-cut neck-beard and earrings, who was standing on a short wall with a sign. I told him that I was with Colorado Independent Media. Nobody seemed to know exactly what it was. I started to ask him a few questions. He said, “I am with We Are Change, we are not left, we are not right, this is a non-partisan movement.” However, by both volume and rhetorical content, their website clearly shows an anti-left bias. Justin

I then spoke with another man, named Chris. He is in his early thirties, short in stature, with a shaved head and spiral earrings. He is from Colorado, worked here for eleven years, and has a family. He said that he voted for Ron Paul, that in his adult life, he was a democrat, then a republican, then a libertarian.. Judging by the role he plays on the website and his eloquence among the demonstrators, he seemed to be the de-facto leader of the block-corner cabal. When asked what he would do if he were in charge, he said the first thing that he would do is to close-down the borders of the United States to illegal immigrants. He said, “I’m not looking to overthrow government or anything like that. I’m looking for limited government.” When asked what his opinion on the healthcare debate was, his reply – “one-hundred percent against it.” The organization’s site views the health-care reform effort as a government conspiracy.

According to Chris, the real goal of their action today was to get support for an independent investigation of the events of 9/11 – a reasonable goal which, incidentally, I would support. The major error of reasoning made by Chris and organizations like WeAreChange is the inability to generalize based upon the evidence. Chris places great faith in the constitution and the American system, and as I tried to get him to talk about systemic change, he seemed to be uncomfortable when I broached the question of how merely investigating the events of 9/11 or sealing off the US border would somehow prevent another “false-flag” attack from the same “global elites.”

While anarcho-capitalists might be said to be misguided, with their heart in the right place, We Are Change blatantly holds its allegiance to the United States Flag and Constitution. It is pro-market, and maintains a strict-nonviolence policy. Taken as a white-male-populist movement, this is not surprising. Such ideologies serve the interests of the privileged. Their understanding of nonviolence virtually guarantees that their movement will be ineffective towards its stated goals, but does not preclude the added boost that it will give to libertarianism, or the negative effect on anti-capitalist community-organizing.

The confrontational-nature of the 9/11 issue allows the organization a certain aura of rebelliousness and makes right-libertarian ideas a little more sexy. While their group is currently quite small, and they have a long-way to go to perfecting their image, it may be that in the future, especially in areas like Colorado Springs, where anarchists are very disorganized, such right-leaning organizations may attract youth who would otherwise be influenced by more radical philosophies. Indeed, as I was unable to talk with everyone, it may be possible, however unlikely, that Chris was alluding that some of the members of the group are in fact anarchists, willingly being co-opted by a libertarian organization. Although the group in Colorado Springs may be an anomaly, which would make my evidence for this argument mere anecdote, your own experiences with similar groups may come to corroborate my concern of co-optation .

We Are Change is one of many organizations in a veritable social-movement that represents a threat to anti-capitalism and even all forms of anarchism. To their credit, the demonstrators advocated that people inquire into the issue of 9/11 for themselves, rather than embracing a certain version of the alleged conspiracy. However, the group adopts conspiracy theory-based skepticism but rejects radical critical analysis. Their lack of necessary analytical tools makes them unable to use the evidence to further their understanding of how systems and groups really operate. They appropriate the rhetoric of the reformer and the face of the rebel, but they self-identify as the wounded patriot, the moral purist, and the quintessential American. Their organization’s ethos is that of the right-libertarian. Unfortunately, they are more than just misguided skeptics. They are reactionary, and they are not alone.

Chris

1http://raimd.wordpress.com/category/alex-jones/

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  1. 9-11truthers” ¿Quién derribó las torres gemelas?

    hace 6 horas Muchos norteamericanos siguen convencidos de que detrás de los atentados
    estuvo la Administración Bush en vez de Al Qaeda.
    www.cubasi.cu/index.php?option=com_k2&view…9-11truthers Similares

 

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  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
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  • Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
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