Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
27 octubre 2014 1 27 /10 /octubre /2014 17:47

https://economicsandinstitutions.files.wordpress.com/2014/06/isis-offensive-map.png

Institute for the Study of War // CIA // The Economist - Map of June 2014


"Entre 1980 y 1993 el Perú ganó la única victoria contra un movimiento terrorista desde la caída del comunismo sin la intervención de tropas extranjeras ni de un apoyo financiero externo significativo para sus Fuerzas Armadas, recurriendo a leyes y estructuras que impulsaron el florecimiento del capitalismo", asegura Hernando de Soto.
Hoy en día escuchamos el mismo pesimismo económico y cultural acerca del mundo árabe que se escuchó sobre el Perú en los años ochenta.
Así como Sendero Luminoso fue derrotado en el Perú, también los terroristas del Medio Oriente y África del Norte podrán ser vencidos vía reformas que precipiten un incremento en el nivel de vida. Los únicos requisitos son un poco de imaginación, una robusta dosis de capital inyectado de abajo hacia arriba y un liderazgo gubernamental que se traduzca en leyes y estructuras que lleven al florecimiento del capitalismo. Como sabe cualquiera que haya caminado por las calles de Lima, Túnez o El Cairo, el capital es la solución, el capital no es el problema. Cura capitalista contra el llamado "Estado Islámico", es entonces la receta.

ISIS Launches Major Offensive via.Social Media


Global Swarming - Cagle Cartoons

 

 

 

EL PODER MILITAR POR SI SOLO NO DERROTARÁ AL ESTADO ISLÁMICO

El reconocido economista Hernando de Soto advierte que Estados Unidos debe promover un sólido empoderamiento económico en las convulsionadas regiones del Medio Oriente y el norte de África.
 

 

27/10/2014 - elcomercio.pe


A medida que Estados Unidos se interna en un nuevo escena-rio en la guerra contra el terro-rismo, podría perder su mejor oportunidad de hacer retroce-der al Estado Islámico (EI) y a otros grupos radicales del Me-dio Oriente si no despliega un arma crucial pero poco usada: una agenda agresiva para el empoderamiento económico.  Ahora mismo, solo se habla de ataques aéreos y maniobras mi-litares, lo cual es de esperarse cuando uno se enfrenta a crimi-nales resueltos a causar desor-den y destrucción.Pero si la meta no es solo de-bilitar lo que el presidente Ba-rack Obama llama, con justa ra-zón, la “red de la muerte”, sino, sobre todo, imposibilitar que los líderes radicales recluten terro-ristas, entonces el mundo occi-dental debe aprender una lec-ción simple: la única manera de ganar la batalla en pro de las po-blaciones que nutren a los gru-pos terroristas es la esperanza en una mejora económica. Algo sé de esto. Hace una generación, gran parte de Amé-rica Latina se encontraba en una profunda agitación. Hacia 1990, Sendero Luminoso, una organización terrorista de cor-te marxista-leninista, se había apoderado del control de gran parte de mi país natal, Perú, donde me desempeñaba como asesor principal del presiden-te. La opinión de moda sostenía que los rebeldes eran los escla- vos asalariados, empobrecidos o subempleados de América Latina, que el capitalismo no funcionaba fuera de Occidente y que las culturas latinas real-mente no entendían la econo-mía de mercado.Sin embargo, la sabiduría convencional demostró estar equivocada. Las reformas otor-garon a los empresarios y agri-cultores indígenas control sobre sus activos y un nuevo y más ac-cesible marco legal dentro del cual podían conducir los negocios, celebrar contratos y obte-ner préstamos, estimulando un aumento del nivel de vida sin precedentes en el Perú.Entre 1980 y 1993 el Perú ganó la única victoria contra un movimiento terrorista desde la caída del comunismo sin la intervención de tropas extran- jeras ni de un apoyo financiero externo significativo para sus Fuerzas Armadas. A lo largo de las últimas dos décadas, el producto bruto interno per cápita del Perú creció dos veces más rápido que el promedio del res-to de América Latina y el creci-miento de su clase media fue cuatro veces más rápido.Hoy en día escuchamos el mismo pesimismo económico y cultural acerca del mundo ára-be que se escuchó sobre el Perú en los años ochenta. Pero ahora tenemos mejor conocimiento.  Así como Sendero Luminoso fue derrotado en el Perú, también los terroristas del Medio Oriente y África del Norte podrán ser vencidos a través de reformas que creen electorados imparables en busca de un incremento en el nivel de vida. Para hacer realidad esta agenda, los únicos requisitos son un poco de imaginación, una robusta dosis de capital (inyectado de abajo hacia arriba) y un liderazgo gubernamental que construya, simplifique y fortalezca las leyes y estructuras que impulsan el florecimiento del capitalismo. Como sabe cualquiera que haya caminado por las calles de Lima, Túnez o El Cairo, el capital no es el problema sino la solución.
.

Cura capitalista contra el llamado "Estado Islámico" de Hernando de Soto ... en el apunte de Carlín con la heredera de Alberi Kenya Fujimori Fujimori, Keiko Fujimori

.

EL CASO PERUANO
Esto es, en pocas palabras, lo que ocurrió en el Perú: Sende-ro Luminoso, dirigido por Abi-mael Guzmán, un ex profesor universitario, intentó derrocar al Gobierno Peruano en la déca-da de los ochenta. Inicialmente, el grupo suscitó la atención de algunos campesinos extrema-damente pobres, con quienes compartía una desconfianza profunda en contra de las élites peruanas. Guzmán se presenta-ba como el salvador de los pro-letarios que habían languideci-do durante demasiado tiempo bajo los abusivos capitalistas del Perú.Lo que modificó el debate, y finalmente la respuesta del go-bierno, fue comprobar que los pobres en el Perú no eran obre-ros ni campesinos desemplea-dos o subempleados, tal como sostenía la creencia conven-cional de la época. Más bien, la mayoría eran pequeños em-presarios que operaban en la economía informal del Perú. Representaban el 62% de la po-blación, generaban el 34% del producto bruto interno y habían acumulado alrededor de 70 mil millones de dólares en activos inmobiliarios.Esta nueva forma de percibir la realidad económica impulsó importantes reformas constitu-cionales y legales. El Perú redu- jo en un 75% los trámites buro-cráticos que impedían el acceso a la actividad económica, puso a disposición defensores del pue-blo y mecanismos para presen-tar quejas contra las agencias gubernamentales y reconoció los derechos de propiedad de la mayoría. De 1990 a 1994, un paquete legislativo por sí so-lo dio reconocimiento oficial a 380 mil empresas informales, lo que creó alrededor de 500.000 puestos de trabajo formales y produjo US$8 mil millones en ingresos fiscales.Estas medidas dejaron a los terroristas del Perú sin bases sólidas en las ciudades. Sin em-bargo, en el campo eran impla-cables. Para 1990, habían asesi-nado a 30.000 campesinos que se habían resistido a ser incor-porados a organizaciones colec-tivistas. Según un informe de la Corporación Rand, Sendero Lu-minoso controlaba el 60% del Perú y estaba a punto de tomar el control del país en dos años.Las Fuerzas Armadas perua-nas sabían que los campesinos podrían ayudarlos a identificar y derrotar al enemigo. Pero el gobierno se resistía a hacer una alianza con las organizaciones informales de defensa que los campesinos crearon para de-fenderse. Tuvimos un golpe de suerte en 1991, cuando el vice-presidente estadounidense de entonces, Dan Quayle, quien había estado siguiendo nues-tros esfuerzos, organizó una reunión con el presidente Geor-ge H. W. Bush en la Casa Blanca. “Lo que me dices”, dijo el presi-dente, “es que los más pequeños están, en realidad, de nuestro lado”. Había captado la idea.Esto derivó en un tratado con Estados Unidos que alen-tó al Perú a montar una de-fensa popular armada contra Sendero Luminoso y, al mis-mo tiempo, comprometió a Washington a apoyar la refor-ma económica como una al-ternativa a la agenda del gru-po terrorista. El Perú movilizó rápidamente un ejército volun-tario mixto mucho más grande –cuatro veces mayor que el ta-maño previo del ejército– y ga-nó la guerra en corto plazo. Co-mo escribió el señor Guzmán en un documento publicado por el Partido Comunista del Perú en esos días, “hemos sido desplazados por un plan dise-ñado e implementado por De Soto y el imperialismo yanqui”.

LA CLAVE DEL ÉXITO
 Viéndolo en retrospectiva, pa-ra este logro fue crucial nuestro éxito en persuadir a los líderes y a los políticos estadounidenses, así como a figuras claves en las Naciones Unidas, a ver el campo peruano de manera diferente: como un terreno fértil no para una revolución marxista, sino para una nueva economía capi-talista moderna. Estos nuevos hábitos mentales nos ayudaron a hacer retroceder el terror en el Perú y creo que pueden hacer lo mismo en el Medio Oriente y  África del Norte. Es demasiado lo que está en juego. La econo-mía informal del mundo árabe incluye gran cantidad de poten-ciales reclutas para el Estado Is-lámico, y donde ellos vayan ahí irá la región. Es bien sabido que la Prima- vera Árabe fue detonada en el 2011 por la inmolación de Mo-hamed Bouazizi, un vendedor ambulante tunecino de 26 años

 

Pero pocos se han preguntado por qué Bouazizi decidió quitar-se la vida, o por qué, al cabo de 60 días, por lo menos 63 hom-bres y mujeres más en Túnez,  Argelia, Marruecos, Yemen,  Arabia Saudí y Egipto también se prendieron fuego, enviando millones a las calles, derrotando cuatro regímenes y conducién-donos a la turbulencia actual en el mundo árabe.Para entender la razón de ello, mi instituto se unió a Uti-ca, la mayor organización em-presarial de Túnez, para armar un equipo de investigación de unos 30 árabes y peruanos que se desplegaron por toda la re-gión. En el transcurso de dos años entrevistamos a familia-res y allegados de las víctimas, así como a una docena de otros inmolados que habían sobrevi- vido a sus quemaduras.Descubrimos que estos sui-cidios no eran súplicas por los derechos políticos o religiosos o para subsidios salariales más altos, como algunos han argu-mentado. Bouazizi y los otros que se quemaron eran empresa-rios informales: constructores, contratistas, empresarios de ca-tering, pequeños vendedores y similares. En sus declaraciones al borde de la muerte, ninguno hizo referencia a la política o a la religión. La mayoría de los que sobrevivieron a sus quemadu-ras y accedieron a ser entrevis-tados nos hablaron de la exclu-sión económica. Su gran meta era ‘ras el mel’ (el término ára-be para capital), y su desespe-ración e indignación surgieron de la expropiación arbitraria del poco capital que tenían. Las dificultades de Bouazi-zi como pequeño empresario pueden representar las frustra-ciones que todavía enfrentan millones de árabes. El tunecino no era un simple obrero. Era un comerciante desde los 12 años. Para cuando tenía 19 años, ha-cía la contabilidad en el mer-cado local. A los 26 años se en-contraba vendiendo frutas y  verduras de diferentes carreti-llas y lugares.
.
LOS SUEÑOS TRUNCOS
Su madre nos dijo que estaba tratando de formar su propia compañía y que soñaba con comprarse un camión pick-up para llevar los productos a otros puntos de venta a fin de ampliar su negocio. Sin embargo, pa-ra acceder a un préstamo para comprar el camión, necesitaba tener garantías. Ya que los bie-nes que poseía no estaban legal-mente registrados o tenían títu-los turbios, no calificó.Mientras tanto, los inspec-tores del gobierno le hicieron la vida imposible a Bouazizi, exigiéndole sobornos cuando no podía mostrar licencias que eran (por motivos de diseño) prácticamente inalcanzables. El día en que se suicidó, unos ins-pectores habían venido a requi-sar su mercadería y su balanza electrónica. Comenzó un force- jeo. Una inspectora municipal abofeteó a Bouazizi en la cara. Se dice que esa humillación,  junto con la confiscación de sus mercancías que representaba tan solo US$225, llevó al joven a quitarse la vida.El sistema de favoritismo de Túnez, que a cada paso exigía sobornos a cambio de protec-ción oficial, había retirado su apoyo a Bouazizi y lo arruinó.  Ya no podía generar ganancias ni pagar los préstamos que ha-bía asumido para comprar la mercancía confiscada. Estaba en bancarrota, y el camión que soñaba comprar estaba tam-bién ahora fuera de su alcance

 

 

https://economicsandinstitutions.files.wordpress.com/2014/06/iraq-map-of-isis-offensive.jpg

Institute for the Study of War // CIA // The Economist - Map of June 2014

 

 

2014 Northern Iraq offensive:

 

ISIS Coexist - Cagle Cartoons

 

 

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Présenta

  • : cinabrio blog
  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
  • Contacto

Perfil

  • Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL

Recherche

Liens