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La fuerza armada está formada para servir al Imperio: El dilema de la fuerza armada en el Perú es continuar en su servilismo, aprovechamiento y gozo del poder, o ser el brazo armado de la Transformación en plena fusión con las mayorías.
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EL DILEMA DE LA FUERZA ARMADA
Dr. Hugo SALINAS - salinas_hugo@yahoo.com
Con honrosas excepciones, los gobiernos militares del Perú (con uniforme y sin él), desde el inicio de la República, han jugado un rol de conservación del statu quo, terracidio, mutilación del territorio nacional y exterminio de poblaciones y dirigentes sociales. Y son ellos los que, en forma directa, han gobernado más de la mitad de la vida republicana y, en casi su totalidad si tomamos en consideración los gobiernos civiles débiles y corruptos.
En una entrevista a Gregorio Santos, Presidente de la región Cajamarca, Perú, Mónica Bruckmann[i] escribe lo siguiente: “Nuestras investigaciones muestran que la disputa por los recursos naturales estratégicos ha adquirido una centralidad cada vez mayor en la dinámica de acumulación del capitalismo contemporáneo, creando prácticas cada vez más violentas de expropiación y de expulsión de las poblaciones locales, generalmente indígenas y campesinas, de los territorios productores de estos recursos. Estos conflictos se apoyan cada vez más en una política de militarización de los territorios y criminalización de los movimientos sociales[ii]en la región.”[iii]
Ante preguntas formuladas por el periodista Juan Luis Cebrián, director fundador del diario El País, España, el presidente del Perú Ollanta Humala Taso admitió que el levantamiento en armas en la ciudad de Locumba, entre otras cosas, fue “como protesta por la aplicación del Manual de Contrainsurgencia ME 41-7, que ordenaba a los militares la liquidación física de los líderes y colaboradores de los movimientos terroristas, aun cuando no estuvieran armados.”[iv]
De igual modo, cuando Antauro Humala Taso explica la génesis del etnocacerismo señala que dicha corriente “se genera en las filas de la infantería peruana – por entonces inmersa en el auge de la Guerra Sucia (década de los 80’) – para contrarrestar la Doctrina de Seguridad Interna diseñada por el Comando Sur del US Army […].”[v]La mano del Imperio es evidente.
Y, al parecer, Ollanta Humala no se ciñe a la verdad cuando, en la misma entrevista, dice que “Hemos logrado que América Latina no tenga tropas extranjeras en su territorio.”[vi] Porque, “según Mónica Bruckman de la Universidad Federal de Rio y Ana Esther Ceceña del Observatorio Geoestratégico de la UNAM, (existe) igual o mayor número de militares estadounidenses en el Perúque en Colombia, y porque elPerú está además lleno de bases aéreas estadounidenses.”[vii]
Y para corroborar lo dicho, “El primer visitante oficial estadounidense al Perú el 29 de noviembre del 2011 (luego de asumir la presidencia Ollanta Humala) fue el General William Brownfield, subsecretario de Estado de los Estados Unidos para Asuntos Antinarcóticos y Policiales.”[viii] Es decir, el mecanismo para el control geopolítico de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, está camuflado bajo el narcotráfico. Una política alimentada por los mismos Estados Unidos, primer país consumidor de drogas en el mundo. Más aún, están en contra de la despenalización, a pesar de que en los años 20 del siglo pasado, utilizando esta misma herramienta, los americanos lograron erradicar el vicio del alcohol que había corroído a su sociedad en todos sus niveles y sectores.
Entonces, ¿esta política de militarización, criminalización y obsecuencia al Imperio, es puntual o es una constante en el accionar de los militares en el Perú? ¿A lo largo de la historia republicana, los militares han estado al servicio de su pueblo o, al servicio de la clase dominante, interna y externa? Algo más, ¿acaso siquiera han estado al servicio de los pueblos originarios de donde la mayoría de ellos provienen?
Para entender este fenómeno, hagamos un poco de Historia. Los españoles se adueñaron manu militari del Tawantinsuyo, comenzando por asesinar al inca Atawalpa. La invasión española fue sangrienta. Este comportamiento fue una constante a lo largo de su dominación. Prueba de ello es el descuartizamiento, sin piedad alguna, a pesar de su credo cristiano, del rebelde Túpac Amaru.
Los hijos de los españoles utilizaron también el poder de las armas para cortar el cordón umbilical con la Madre Patria. Las expediciones libertarias de San Martín, Bolívar, Sucre y otros, jugaron ese rol. Y por supuesto, continuaron con el “terracidio (repartija territorial) iniciado con el Tratado de Tordesillas (1493) del Papa Alejandro VI, el Borgia español,”[ix] nos dice Aureliano Turpo Choquehuanca. Las fuerzas armadas estuvieron al servicio de los latifundistas, gamonales, encomenderos y mineros. Muchos de ellos se reciclaron en dicha casta opresora de las mayorías.
Desde el inicio de la República, los militares controlaron la actividad política del país. Militares que siempre estuvieron al servicio de la clase social dominante, tanto del interior del país como del exterior. Y esto se aprecia claramente cuando las potencias extranjeras (Francia e Inglaterra principalmente) que habían financiado la “independencia” comienzan a cobrar los intereses. Es así como los militares y gobiernos civiles obsecuentes fueron parte en la depredación de nuestros recursos naturales como el salitre, el guano y el caucho. Los militares compartieron el poder, la política y la economía, en una posición dominante.
Cuando Estados Unidos doblega a los países europeos, América Central y del Sur se convierte en su patio trasero. Y los militares pasan a depender directamente del Imperio. Su formación y objetivos militares no son del Perú, sino que sirven a los intereses expansionistas de los Estados Unidos. Ningún gobierno, civil o militar, no se instala si no tiene el consentimiento previo del Imperio. De ahí que la fuerza armada sirve ciegamente a los intereses del gendarme mundial.
Los militares, formados para servir a una Nación que no es la suya, manifiestan un comportamiento que muy bien lo pinta Antauro Humala en las palabras de Platón. “En una ciudad donde veas indigentes, habrán cortadores de bolsa y saqueadores de templos. Los ricachones amurallarán sus casas, en las que se prodigarán dinero a manos llenas; cuanto más odiosos sean, mayor habrá de ser la guardia armada que necesiten, y acudirán a ella siempre que asignen más dinero.[x] (Platón, La República, Eudeba, buenos Aires, 1978).”[xi]
Aquí otro ejemplo del comportamiento militar. “González Prada sentó plaza como voluntario en las batallas de San Juan y Miraflores, batiéndose como 2do. Jefe del Batallón de Reserva N° 50, en el ala este del dispositivo defensivo y ascendiendo ‘meteóricamente’, ante la deserción casi masiva de sus aristócratas superiores jerárquicos a medida que el Ejército Chileno se aproximaba (desde Pisco), al grado de teniente coronel. ‘Si la batalla de Miraflores se hubiera dado en febrero o marzo, muy posiblemente yo hubiera llegado a coronel o general’, ironizó en su crónica Memorias de un reservista.”[xii] De otra manera, ¿cómo explicar lo que sigue?
“El hecho inobjetable de que en sus dos siglos de existencia la Republiqueta Criolla haya perdido en el campo de batalla 72 mil km2 (Arica y Tarapacá) y por medio de ‘tratados’ de Cancillería 1.2 millones de km2, es decir casi la mitad de su superficie primigenia (1824: 2.5 millones km2 y al 2007: 1.3 millones km2), habla por sí mismo. ¡’Jalados’ a pesar de tantos monumentos y efemérides! Por supuesto, se podría aducir que estas amputaciones territoriales ‘son de antaño’ y que ya el Perú se estabilizó… ¡Falso!, ‘ahorita nomás’ se sigue – al siglo XXI – perdiendo territoriedad (y eso que no referimos el ‘kilometrito cuadrado’ de Tiwinza ni los enclaves ecuatorianos en Pevas y Saramiriza), empezando por los 37 mil km2 de mar amputados por la Armada Chilena en el litoral adyacente a Tacna, Moquegua y Arequipa. Ni hablar de la pretensión del criollismo político de suscribir la denominada ‘Convención del Mar’, que ipso facto nos mutilaría cerca de 750 mil km2 de mar territorial (94% de su superficie), desde el momento que las 200 millas de soberanía marítima se reducirían a 12 millas. Hasta aquí nos estamos refiriendo a la ‘frontera horizontal’, mas no a la ‘frontera vertical’, que precisamente en tiempos de globoneoliberalismo resulta ser la más vulnerada […].”[xiii]Antauro se refiere al espacio aéreo colonizado por LAN chile y otros, al suelo agrario amenazado por los TLCs, y al subsuelo vendido y depredado por las concesiones mineras, petroleras, gasíferas y otros.
La Transformación requiere de una fuerza armada que se fusione con las mayorías
Lo paradójico es que la información teórica nos indica que, a mediano o largo plazo, la fuerza armada será innecesaria, mientras que en el presente es necesario contar con una fuerza armada que garantice el desarrollo de la Transformación.
En los orígenes de la Humanidad, la actividad económica cuenta como segundo elemento a la Repartición Igualitaria del resultado de la actividad económica. Y esto era posible porque los dos primeros procesos de trabajo tenían por elemento fundamental al Centro de Alimentación, cuya característica esencial consistía en que era inapropiable por quien quisiera establecer, a partir de él, una relación de dominación sobre el resto del grupo social.
De esta forma, no existiendo una relación de dominación, en los orígenes de la Humanidad, la totalidad del valor agregado por los miembros del grupo social volvía sobre ellos, en partes más o menos iguales. Bajo estas circunstancias, bien que existía la fuerza, ella no se le utilizaba ni para garantizar la Repartición Igualitaria imperante, ni para imponer la Repartición Individualista del resultado de la actividad económica.
Con el transcurrir del tiempo, y como resultado de una constante interacción con el Centro de Alimentación, el grupo social se percata que puede reproducir lo que naturaleza produce. De esta forma da un salto en la evolución de la actividad económica al crear la agricultura, proceso de trabajo muy superior a los precedentes.
La agricultura cuenta como elemento esencial a la tierra cultivable, la misma que puede ser apropiada por una tercera persona y, a partir de ahí, se estableció una relación de dominación sobre el resto del grupo social. Y para que esta relación de dominación perdurase fue indispensable contar con una fuerza armada que lo garantice.
A partir de este momento se crean dos nuevas condiciones.
Primero, la Repartición Igualitaria del resultado de la actividad económica es remplazada por la Repartición Individualista, en donde unos pocos gobiernan y, los otros, obedecen; unos pocos se apropian la casi totalidad del resultado de la actividad económica y el resto, la mayoría, vive en condiciones de pobreza.
Segundo, la fuerza armada se instala como un elemento más de la actividad económica. Es el nacimiento de las milicias y de la fuerza militar al servicio de quien maneja la actividad económica. La fuerza armada adquiere su carácter de nobleza.
No obstante, la evolución de los procesos de trabajo está generando dos acontecimientos sumamente importantes.
El primero. La forma de trabajar actual, que substituye a la agricultura primitiva, se desarrolla en términos de intercambios en precios expresados en unidades monetarias. Es la generación de la economía de mercado. Ella tiene por espacio económico a todo el planeta Tierra. Es decir, el proceso de trabajo actual se desarrolla dentro de un solo espacio económico a nivel mundial y, además, es abstracto. De ahí que, desde hace seis siglos aproximadamente, vivimos en una economía-mundo. Esta forma de trabajar, en principio, no requiere de divisiones territoriales.
Esta forma de trabajar que, desde sus inicios, se desarrolla en Repartición Individualista del resultado de la actividad económica, genera un mecanismo llamado Configuración Mundial. Este mecanismo de extorsión es el que facilita que la mayor parte del valor agregado por los pueblos del mundo se concentre en muy pequeñas manos a nivel mundial.
En forma paralela, el eje director de la fuerza armada se centraliza, igualmente, a nivel mundial. Es la aparición de lo que hoy llamamos el “gendarme mundial”, con poder de injerencia en todos los países del mundo. Un dominio económico con su fuerza militar que lo garantiza, los dos centralizados a nivel mundial. Y en cada país ha sembrado sus tentáculos económicos y militares.
El segundo acontecimiento importante es que, el nuevo proceso de trabajo en curso de instalación tiene como elemento fundamental a los conocimientos y competencias, los mismos que se encuentran al interior del propio trabajador.
Es decir, el elemento fundamental de la nueva forma de trabajar, que se encuentra en proceso de instalación, tiene dos características importantes: primero, es inmaterial y, segundo, es inapropiable, puesto que se encuentra al interior del mismo trabajador. Es a partir de estas particularidades del elemento fundamental del nuevo proceso de trabajo que, una vez instalado en la economía-mundo, será imposible, una vez más, establecer una relación de dominación.
Con esta particularidad del elemento fundamental del nuevo proceso de trabajo, la nueva actividad económica facilitará pasar de una posición hegemónica de la Repartición Individualista hacia una posición hegemónica de la Repartición Igualitaria. Con ello, se eliminarán las grandes desigualdades socio-económicas.
Entonces, a mediano o largo plazo, gracias a la interacción de estos dos acontecimientos (un solo espacio económico a nivel mundial y, sin relación de dominación) nos encontramos ad portas de una actividad económica, a nivel mundial, sin parcelaciones-país, sin gobiernos nacionales, y con una sociedad sin divisiones en clases sociales. Es el advenimiento de un país-mundo que alberga una sociedad-mundo. En estas condiciones, a futuro, ¿cuál sería la necesidad de una fuerza armada?
Sin embargo, vivimos en una actividad económica cuyo elemento principal del proceso de trabajo en curso admite la Repartición Individualista y, con ella, la necesidad de contar con una fuerza armada que garantice su perduración. Eh ahí el dilema de la fuerza armada. O continúa a ser obsecuente de la clase dominante a nivel mundial, y sigue disfrutando del poder que le garantiza su posición de dominio en una colonia del Imperio o, en tanto que parte de la sociedad, toma parte en el proceso de Transformación para el bienestar de las mayorías.
Ejemplos en la Historia existen. Sin ir muy lejos, han existido grandes sectores de la fuerza armada que se han confundido con los movimientos por la Transformación, tales como la Guardia Nacional que se confunde con los “révoltés” de la Revolución Francesa, o la guardia zarista que se confunde con el movimiento dirigido por Lenin en la Revolución Rusa. Han existido igualmente aquellos movimientos de Transformación que han creado su propia columna como el de Mao Tse Tung en la Revolución China, o el del Frente de Liberación Nacional en Argelia. También han existido movimientos que han preferido mantenerse aislados de la fuerza militar, como fue el caso de Salvador Allende, pero con consecuencias lamentables.
La gama de posibilidades existe, pero lo que no se puede desestimar es que la fuerza económica imperante es a nivel mundial y con sus lacayos a nivel nacional, regional y local. De igual modo, la fuerza militar que lo garantiza tiene la misma estructura. Y es poco probable que ellos dejen pasar los cambios hacia la Transformación sin realizar actos de defensa y de ataque. Además, sus efectos perversos lo vivimos en forma continua. Y es en estas condiciones que el dilema de la fuerza armada se muestra en toda su intensidad.
En conclusión, bien que la fuerza armada está destinada a desaparecer luego que se consolide el país-mundo, por el momento ella se encuentra ante el dilema de continuar a servir al Imperio, para lo cual ha sido formada, o convertirse en el brazo armado del Gran Cambio, de la Transformación, en plena fusión con las mayorías. La Historia tiene la palabra.
Cajamarca, 21 de febrero del 2012
[ii] Puesto en negritas por nosotros.
[iii] Rebelión del 07 de febrero del 2012, in
[iv] Sábado 21 de enero del 2012, Es una prioridad defender el Estado de Derechio, inhttp://www.larepublica.pe/21-01-2012/ollanta-humala-es-una-prioridad-defender-el-estado-de-derecho
[v] HUMALA TASO Antauro [2006] Etnonacionalismo, Izquierda y Globalidad (Visión Etnocacerista), Ediciones Antaurpi, Lima, 2011, p. 155
[vi] Sábado 21 de enero del 2012, Es una prioridad defender el Estado de Derechio, inhttp://www.larepublica.pe/21-01-2012/ollanta-humala-es-una-prioridad-defender-el-estado-de-derecho
[vii] UGARTECHE Oscar, Ser elegido con la izquierda para gobernar con la derecha, inhttp://www.diariolaprimeraperu.com/online/especial/ser-elegido-con-la-izquierda-para-gobernar-con-la-derecha_101732.html
[viii] Idem.
[ix] TURPO CHOQUEHUANCA Aureliano, La Descolonización: Hito histórico y político para la construcción de la sociedad comunitaria plurinacional del siglo XXI, p. 22, libro en preparación
[x] Puesto en negritas por nosotros.
[xi] HUMALA TASO Antauro [2006] Etnonacionalismo, Izquierda y Globalidad (Visión Etnocacerista), Ediciones Antaurpi, Lima, 2011, p. 293
[xii] Idem., p. 172
[xiii] Idem., p. 146-47
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domingo 1 de mayo de 2011
http://celendinpm2.blogspot.com/2011/05/cantaclaro-gira-de-ollanta-humala-en.html