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21 mayo 2012 1 21 /05 /mayo /2012 17:35

 Asteroid mining refers to the possibility of exploiting raw materials from asteroids and other minor planets, including near-Earth objects

 

 

Recreación de la exploración mineral de un asteroide. | NASA

 

Recreación de la exploración mineral de un asteroide. NASA : 

 

 


Planetary Resources planifica la minería en asteroides para el 2020

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Recreación del telescopio Arkyd 101 que trabaja en prospección espacial de minerales. Planetary Resources

 

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La explotación minera de asteroides: ¿un proyecto descabellado o viable?

 

 

 

 

El astrónomo Rafael Bachiller nos descubre en esta serie los fenómenos más espectaculares del Cosmos. Temas de palpitante investigación, aventuras astronómicas y novedades científicas sobre el Universo analizadas en profundidad.

Últimamente, tal y como ha informado ELMUNDO.es, se viene hablando mucho de la posibilidad de explotar los ricos recursos minerales que contienen los asteroides. ¿Se trata de una idea descabellada o de un proyecto viable?

Los asteroides: fuente de metales

Muchos de los metales que escasean en la corteza terrestre y que son indispensables para la industria moderna (oro, platino, cobalto, manganeso, zinc, etc.) son muy abundantes en los asteroides. De hecho, la corteza de la Tierra se formó sin estos materiales (que fueron arrastrados hacia el núcleo cuando el planeta se encontraba recién fundido a alta temperatura). Fue una intensa lluvia de asteroides lo que volvió a depositar estos materiales sobre la corteza terrestre(tras su enfriamiento) en los momentos iniciales de la evolución del sistema solar.

Planetary Resources: profesional y solvente

Explorando un asteroide cercano. | NASA

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Explorando un asteroide cercano. | NASA

Bajo el nombre de Planetary Resources se encuentran unos emprendedores unidos por el objetivo común de investigar las propiedades de los asteroides y de realizar su explotación minera. Se podría pensar que se trata de unos de tantos soñadores que no tienen los pies en la Tierra. Sin embargo, cuando uno va investigando quién se encuentra detrás de la empresa, se ve obligado a considerarla con creciente seriedad.

Por un lado, el personal técnico de la empresa incluye a un astronauta y avarios ingenieros que han trabajado previamente para la NASA. La empresa está asesorada por varios astrónomos prestigiosos: el especialista de asteroides Mark Sykes (director del Instituto de Ciencia Planetaria de Arizona), la especialista en exoplanetas Sara Seager (Instituto de Tecnología de Massachusetts), y John Lewis, el astrónomo de la Universidad de Arizona que lleva considerando la explotación de los recursos de los asteroides durante más de 30 años.

El ingeniero jefe de la empresa, Christopher Lewicki, ha sido director de vuelos en las misiones a Marte Spirit y Opportunity de la NASA. Entre los fundadores se encuentran Peter Diamandis y Eric Anderson, los creadores de la Fundación del Premio X que incentiva el logro de grandes hitos tecnológicos, incluyendo los referentes a los viajes espaciales. Aunque con carácter aventurero, todos ellos parecen profesionales serios, capaces y extremadamente innovadores.

Por otro lado, la capacidad financiera de la empresa viene avalada porvarios multimillonarios: los norteamericanos Larry Page y Eric Schmidt, creadores de Google, el húngaro Charles Simonyi, creador de Microsoft Office y turista espacial, el cineasta James Cameron, etc. Estos solventes empresarios, que pueden permitirse el lujo de correr considerables riesgos financieros, también aportan credibilidad a la empresa.

Un plan concreto, tres fases

Recreación del telescopio Arkyd 101. | Planetary Resources

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Recreación del telescopio Arkyd 101. | Planetary Resources

Planetary Resources no solo está basada en especulaciones, sino que parece tener un plan concreto que se articula en tres fases.

En una primera fase, una serie de pequeños telescopios espaciales catalogará y estudiará varios miles de asteroides cercanos a la Tierra. El primer telescopio, denominado Arkyd 101, tiene un espejo de 22 cm de diámetro que va alojado en una pequeña nave de medio metro, lo que permitirá un lanzamiento relativamente barato (compartiendo el lanzador con otros satélites). El telescopio también podrá ser utilizado para la observación de la Tierra, optimizando su rendimiento.

El asteroide Eros. | NASA

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El asteroide Eros. | NASA

Este telescopio, que ya se encuentra en construcción, podría ser lanzado durante el año próximo. No hay riesgos excesivos en esta primera fase y, de hecho, hay un gran número de satélites de empresas privadas que ya orbita nuestro planeta.

En una segunda fase, una serie de satélites autopropulsados, denominados Arkyd 200, viajarán hasta los asteroides considerados más interesantes para estudiar in situ el potencial de sus recursos. Para ello irán equipados con sensores capaces de determinar la composición del asteroide, quizás incluso puedan posarse sobre el asteroide para examinarlo o para tomar una muestra que pueda ser transportada a la Tierra. Esto es algo totalmente viable, como se ha demostrado con las visitas ya realizadas a dos asteroides. La sonda de la NASA NEAR Shoemaker se posó sobre el asteroide Eros el 12 de febrero de 2001 después de estudiarlo exhaustivamente. Además, la naveHayabusa de la agencia espacial japonesa JAXA aterrizó sobre un asteroide, el Itokawa, en noviembre de 2005 y capturó muestras que fueron traídas a la Tierra por la misma nave en junio de 2010. Un primer análisis de estas muestras fue presentado recientemente enELMUNDO.es.

En una tercera fase, quizás dentro de unos diez años, Planetary Resources lanzaría equipos robóticos que aterrizarían sobre los asteroides para excavar y extraer grandes cantidades de minerales. También se considera la posibilidad de atrapar algún asteroide particularmente rico para transportarlo a la Tierra. En mi opinión, los planes para esta tercera fase aún no están nada claros, a pesar de ser la realmente interesante desde el punto de vista de la rentabilidad financiera. Un asteroide del tamaño de un gran edificio podría llegar a valer un billón de euros, según Diamandis.

Recreación de la captura de un asteroide. | Planetary Resources

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Recreación de la captura de un asteroide. | Planetary Resources

¿Son estos planes viables?

Hay varios elementos atractivos en el plan de Planetary Resources. Lo primero es que la empresa parece tener un plan cuyos primeros pasos parecen factibles. Lo segundo es que este plan no parece incluir una urgencia inmediata por obtener beneficios. Lo tercero es que la NASA parece ver estos planes con buenos ojos. Su portavoz David Weaver ha asegurado que el proyecto está bien en línea con los objetivos y con la política de los EEUU en exploración espacial y que la NASA confía en que el sector privado contribuya a los costos del programa nacional.

No obstante, los desafíos tecnológicos en toda esta empresa son, hoy por hoy, descomunales. Es cierto que la primera fase (el lanzamiento de uno o varios telescopios espaciales) es completamente factible y será muy útil. Pero la segunda fase es muchísimo más costosa y entraña riesgos considerables. Por ejemplo la sonda japonesa Hayabusa llevaba un aterrizador que iba destinado a posarse antes sobre el asteroide Itokawa, pero el aterrizador falló y se perdió.

La fase ulterior, la de la explotación minera, será mucho más onerosa y estará sometida a factores de riesgo aún mucho mayores. Por ejemplo, la próxima misión OSIRIS-REx que será lanzada por la NASA en el año 2016 para traer una pequeña cantidad (entre 60 gramos y 2 kilogramos) del material de un asteroide cuesta unos 1000 millones de dólares. Además, aunque no hay ninguna duda sobre la riqueza mineral de los asteroides, no está nada claro cómo separar los metales más valiosos, ni cuál será el costo de tales operaciones. Ni siquiera está claro qué parte del trabajo sería conveniente realizar en el espacio y qué parte en tierra. Posiblemente los planes dependerán de cada asteroide elegido y requerirán múltiples pruebas y experimentos previos. Se necesitarán ingentes inversiones sin beneficios inmediatos, algo que hasta ahora solo son capaces de realizar las Administraciones públicas.

Recreación de OSIRIS-REx.|NASA

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Recreación de OSIRIS-REx.|NASA

Aunque la explotación fuese viable, su rendimiento económico también es incierto. Hay economistas queargumentan que la localización de nuevas reservas de metales preciosos alteraría la razón entre la oferta y la demanda, lo que conllevaría la bajada de precios, arruinando el rendimiento de la misión.

¿Tendrán estos emprendedores multimillonarios la paciencia que es imprescindible en las hazañas espaciales? ¿Mantendrán su entusiasmo tras largos años sin beneficios? ¿Perseverarán tras los fracasos de algunos lanzamientos? ¿Actuarán con el tesón de una agencia espacial como la NASA que lleva medio siglo en este tipo de empeños? Nadie puede responder a estas preguntas hoy por hoy. Pero no me cabe duda de que la iniciativa de Planetary Resources, si se lleva a cabo con profesionalidad y honestidad, podrá contribuir de manera muy significativa a la exploración espacial. Su considerable inversión financiera deberá ampliar los recursos disponibles hoy (que proceden exclusivamente de los impuestos del ciudadano) aumentando las oportunidades de desarrollo tecnológico y multiplicando las posibilidades de realizar nuevos descubrimientos.

 


 

También interesante

 

  • En 1998, la NASA recibió un mandato del Congreso de los EEUU para catalogar todos los que asteroides cercanos a la Tierra (NEA por sus siglas en inglés) con tamaños superiores a 1 kilómetro, que son los potencialmente catastróficos para nuestro planeta en caso de impacto. Se conoce hoy casi un millar de estos objetos con tamaños comprendidos entre 1 y 30 kilómetros, además de otros siete mil objetos menores.
  • Los asteroides cercanos a la Tierra se agrupan en tres familias(o cinturones) principales: los asteroides Atón (interiores a la órbita terrestre), los Apolo (próximos a la órbita terrestre) y los Amor (entre las órbitas de la Tierra y de Marte). Muy posiblemente todos estos asteroides proceden del cinturón principal de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter, desde donde fueron desviados por colisiones o por su interacción gravitacional con el gigante Júpiter.
  • La forma irregular y la composición de las dos lunas de Marte, llamadas Fobos y Deimos, sugieren que son asteroides de la familia Amor reconvertidos a satélites tras su captura por el planeta rojo.
Asteroid mining - Wikipedia, the free encyclopedia
en.wikipedia.org/wiki/Asteroid_mining Asteroid mining refers to the possibility of exploiting raw materials from asteroids and other minor planets, including near-Earth objects. Minerals and volatiles ...

James Cameron, Google Founder Back Space-Mining Venture ...

online.wsj.com/.../SB100014240527023035134... -
23 Apr 2012 – Asteroid mining could take several forms, including sending humans in a spacecraft to an asteroid so they could explore and mine it. In another ...

Asteroid Mining

www.permanent.com/asteroid-mining.html -
Asteroid Mining. There are two options for processing an asteroid: bring back raw asteroidal material, or. process it on-site to bring back only processed ...

Tech Billionaires Plan Audacious Mission to Mine Asteroids | Wired ...

www.wired.com/.../planetary-resources-asteroid-... -
23 Apr 2012 – A group of wealthy, adventurous entrepreneurs will announce on Apr. 24 a new venture called Planetary Resources, Inc., which plans to send ..

 


 

Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronómico Nacional(Instituto Geográfico Nacional)..

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/30/ciencia/1335802779.html

 

 

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Tech Billionaires Plan Audacious Mission to Mine Asteroids

 There’s gold in them there hills. You know, those ones floating around in space. Asteroids contain many tons of precious metals, making them irresistible to scientists, aerospace engineers, futurists, fiction writers … and tech billionaires.

A group of wealthy, adventurous entrepreneurs will announce on Apr. 24 a new venture called Planetary Resources, Inc., which plans to send swarms of robots to space to scout asteroids for precious metals and set up mines to bring resources back to Earth, in the process adding trillions of dollars to the global GDP, helping ensure humanity’s prosperity and paving the way for the human settlement of space.

“The resources of Earth pale in comparison to the wealth of the solar system,” said Eric Anderson, who founded the commercial space tourism company Space Adventures, and is co-founder of a new company along with Peter Diamandis, who started the X Prize foundation, which offers prize-based incentives for advanced technology development.

Nearly 9,000 asteroids larger than 150 feet in diameter orbit near the Earth. Some could contain as much platinum as is mined in an entire year on Earth, making them potentially worth several billion dollars each. The right kinds of investment could reap huge rewards for those willing to take the risk.

Outside of NASA, Anderson and Diamandis are among the most likely candidates to realize such a dream. Space Adventures has sent seven private tourists to the International Space Station while the Ansari X Prize led to a spurt of non-governmental manned spaceships.

“We have a long track record of making large-scale space ventures real,” said Diamandis.

Despite the promise of astronomical profits, the long time-scales and uncertain return on asteroid mining has historically driven most investors away from such undertakings. But the new company is also backed by a number of other billionaire luminaries, including Google’s CEO Larry Page and executive chairman Eric Schmidt, former Microsoft chief architect Charles Simonyi, and Ross Perot Jr. The venture also counts on filmmaker James Cameron, former astronaut Tom Jones, former JPL engineer Chris Lewicki, and planetary scientist Sara Seager as advisers.

Still, this new undertaking will be much larger and more ambitious than anything Anderson and Diamandis have attempted before. The hurdles are many and high. While the endeavor is technically feasible, the technology has not yet been developed. And beyond their initial steps, the details of Planetary Resources’ plans remain scarce.

 

The first hurdle will likely be ensuring that Planetary Resources has covered all its legal bases. While some have argued that governments need to set up specific property rights before investors will make use of space, the majority of space lawyers agree that this isn’t necessary to assure the opportunity for a return on investment, said space policy analyst Henry Hertzfeld at George Washington University in Washington D.C. Mining occurs in international seabeds — even without specific property rights — overseen by a special commission dedicated to the task, he said. A similar arrangement would likely work in space.

In terms of extraction, Planetary Resources hopes to go after the platinum-group metals — which include platinum, palladium, osmium, and iridium — highly valuable commodities used in medical devices, renewable energy products, catalytic converters, and potentially in automotive fuel cells.

Platinum alone is worth around $23,000 a pound — nearly the same as gold. Mining the top few feet of a single modestly sized, half-mile-diameter asteroid could yield around 130 tons of platinum, worth roughly $6 billion.

Within the next 18 to 24 months, Planetary Resources hopes to launch between two and five space-based telescopes at an estimated cost of a few million dollars each that will identify potentially valuable asteroids. Other than their size and orbit, little detailed information is available about the current catalog of near-Earth asteroids. Planetary Resources’Arkyd-101 Space Telescopes will figure out whether any are worth the trouble of resource extraction.

Within five to seven years, the company hopes to send out a small swarm of similar spacecraft for a more detailed prospecting mission, mapping out a valuable asteroid in detail and identifying rich resource veins. They estimate such a mission will cost between $25 and 30 million.

The next step — using robots to remotely mine, possibly refine ore, and return material to Earth safely — is probably the toughest phase, and Planetary Resources is still tight-lipped about its plans here.

 

This is an unprecedented challenge — the only asteroid material ever returned to Earth comes from the Japanese Space Agency’s Hayabusa spacecraft, which successfully returned a few hundred dust particles from asteroid 25143 Itokawa in 2010.

One possibility might be to find a useful asteroid and push it closer to Earth. A fairly low-power solar-electric ion engine could nudge a hunk of rock into orbit around the Earth, effectively creating a small second moon that could be easily accessed.

recent white paper (.pdf) written by a team of scientists and engineers for the Keck Institute for Space Studies looked at exactly this proposition in order to use an asteroid for scientific and manned exploration. The team concluded that the technology exists, though such a plan would need at least $2.6 billion in funding. If Planetary Resources went this route, it would rack up a large initial investment, which doesn’t include actually mining and returning material back to Earth, potentially adding many hundreds more millions of dollars.

“It’s one thing to understand the mining and refining processes and another thing to actually build it,” said JPL engineer John Brophy, who co-authored the paper. “And everything in space tends to be harder than you think it will be.”

Another option to simplify the process might be to bring the ore back to Earth for refining, though that presents its own set of challenges. Say for the sake of argument that you send a 5,500-pound robot (roughly the weight of a small car) to an asteroid and it can mine and carry back 100 times its own weight in asteroid material. On most asteroids, chopping up a one-ton chunk of regolith will generate less than an ounce of platinum. Even asteroids with the highest concentration of platinum yield only about two ounces of platinum per ton.

This means that with the current commodity prices, each of your robot miners will generate about $875,000, even on an asteroid with the highest platinum amounts. Given a mission cost that is at least hundreds of millions of dollars, it wouldn’t be advantageous to refine ore on Earth.

There are also unknown financial aspects of a successful asteroid mining operation. The sudden influx of hundreds of tons of platinum into Earth’s economy would certainly drive the commodity’s price down. Looking at historical analogues, the enormous gold and silver reserves the Spanish inherited from their New World conquests led to terrible inflation and possibly the decline of their empire.

But Planetary Resources sees a platinum price drop as one of its potential goals.

“I would be overjoyed as a company if we brought back so much platinum that the price fell by a factor of 20 or 50,” said Anderson.

Aluminum was incredibly expensive in the 1800s, before new technology allowed it to be easily separated from its ore, said Diamandis. Today, aluminum is used in hundreds of applications, something that Anderson and Diamandis would like to see happen to the platinum-group metals.

While mining platinum and other rare metals is Planetary Resource’s way of bringing wealth to Earth, the world still has ample reserves of such material — South African platinum mines alone are expected to produce for another 300 years.

“In my view, its questionable how the economics of asteroid-retrieval works if you’re going to bring it to the ground,” said Brophy. “It makes more sense if you’re going to use the materials in space.”

Asteroids contain one substance that is of extremely high value for astronauts: water. Water can be used for drinking and it can be broken into its constituents. Oxygen is valuable for life support in space-based habitats, while liquid oxygen and hydrogen are both used to produce rocket fuel.

Rather than having to lug all the fuel for a mission out of Earth’s deep gravity well — an expensive proposition — having a “gas station” in space could help enable missions to Mars and beyond. Such a refueling depot might allow people to permanently live and work in space, another goal of Planetary Resources.

Of course, this creates a sort of chicken-and-egg problem. Do you generate tons of resources for your nonexistent space civilization first or do you get your space civilization started and then utilize the available resources?

Wired Science’s resident space historian David S. Portree thinks asteroid mining might make more sense when we have a more established space-based habitats with a different economy and better technology.

“Right now it would be like a big oil tanker dropping anchor off the coast of medieval England,” he said. “The medieval English might identify the oil as a useful commodity, but wouldn’t be able use enough to profit the tanker crew. Heck, they wouldn’t know how to get it off the tanker, except in wooden pails and rowboats.”

Image: 1) Artist rendition of a robotic mining mission to a near-Earth asteroid. NASA/Denise Watt. 2) A mock-up of the Arkyd-101 Space Telescope. Planetary Resources, Inc. 3) Manned exploration of an asteroid pushed into lunar orbit, from a recent KISS white paper. NASA/AMA, Inc. 4) Prices for various metals. Aluminum is $0.026/oz, barely registering on the chart.

Video: Robot miners rove over the surface of an asteroid, extracting resources. Planetary Resource, Inc

 

 

 

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  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
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  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
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