Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
3 junio 2011 5 03 /06 /junio /2011 21:42

¿Qué había realmente en la computadora de “Raúl Reyes”?

 

 

En breve: nada que no supiéramos. La prensa ha tenido titulares escandalosos en las últimas semanas respecto a menciones a Ollanta Humala en los archivos del dirigente de las FARC pero –como veremos más adelante- los datos realmente existentes son escasos, oblicuos y poco creíbles. Por otro lado, es impresionante cómo la prensa hace un mundo de estas minúsculas menciones y olvida –convenientemente- el probado vínculo entre las FARC y el régimen de Fujimori y Montesinos, cuya intimidad llegó al tráfico de armas a favor de los farianos.

.

“Los archivos de las FARC”, publicación del International Institute for Strategic Studies, de Londres, transcribe y analiza 5830 documentos de todo tipo encontrados en las computadoras y memorias USB del dirigente de las FARC, muerto en un bombardeo del ejército colombiano en marzo del 2008. Los documentos -que incluyen transcripciones de correos, reportes de situación militar y política e incluso órdenes de intendencia- tienen varias referencias al Perú, principalmente a través de reportes de la agente “Esperanza” (Nubia Calderón), pero muy poco más allá de reportes generales y su ansiedad por encontrar cobertura diplomática. Sobre Ollanta Humala, sorprende que pese al escandalo generado por los medios de prensa hace unas semanas, no haya más que tres flacas menciones por nombre, siempre por referencia de terceros.

.

Los datos de “Reyes” ya se conocían.

El fantasma de una penetración de las FARC en el Perú se ha agitado una y otra vez desde el fin del fujimorismo, sugiriendo ya sea operaciones militares de esa organización en nuestro país, o bien un complot generalizado, de la mano de Hugo Chávez. Los documentos de “Raúl Reyes” (Luis Devía) sugieren –por el contrario- una operación absolutamente amateur, de interés secundario para una banda que ve las fronteras de su país con Venezuela y Ecuador como el escenario principal.

Los archivos de Reyes han sido conocidos antes en el Perú: desde 2008, el año de su obtención, a partir de una investigación parlamentaria en el caso “Casas del Alba”, dirigida por el parlamentario Walter Menchola, de Unidad Nacional. Ese mismo año, la policía produjo arrestos de izquierdistas peruanos por participar en reuniones en Ecuador donde –se decía- podrían haber coincidido con organizaciones de pantalla de los colombianos. Igualmente, “Agencia Perú”, dirigida por Cecilia Valenzuela afirma haber utilizado los documentos de “Reyes” para sus investigaciones sobre las presuntas tendencias extremistas de “Patria Roja”.

.

Los archivos de “Reyes” en todos esos casos permanecieron ocultos por sus usuarios, sin posibilidad alguna de una lectura independiente. Pero sorprende que habiendo tenido acceso a esos documentos todo este tiempo, no se sepa sino hasta ahora, por vía de la publicación inglesa, que habían menciones a una supuesta financiación venezolana hacia Humala en el 2006.

.

Lo que dicen los documentos.

Fue solamente a raíz de la segunda vuelta y la publicación del documento del IISS que los medios levantaron una arquitectura conspirativa a partir de exactamente una frase contenida en uno de los correos. La frase en cuestión es la única, entre 5830 documentos, indicando algún tipo de interés de Venezuela hacia Humala. Pese a cubrir con detalle la situación venezolana, la evolución del gobierno de Hugo Chávez y el contexto regional, no hay nada en absoluto en los archivos que sugiera ningún tipo de relación de cercanía o dependencia entre el venezolano y Ollanta Humala.

.

¿Qué dicen las referencias? Veamos:

* El 11 de abril del 2006, un grupúsculo ecuatoriano, llamado “partido comunista marxista leninista” le dirige una carta a Reyes, quejándose amargamente de la situación política ecuatoriana, y repasando para él los acontecimientos regionales más recientes, entre ellos, la primera vuelta en las elecciones peruanas. Los ecuatorianos indican que ha ganado un tal “Ollanta Omala (sic), un personaje con actitudes nacionalistas de derecha manejando opiniones de izquierda”. Fuera del lapsus, esta nota no es más que información pública sobre lo que ocurría en el Perú.

* Un correo sin fecha, pero probablemente de julio de 2006, reporta una larga conversación entre “Reyes” y un funcionario venezolano, Julio Chirino o Chirinos. Este es el documento que la prensa ha utilizado para armar una supuesta relación entre Chávez y Humala. Como ya se ha publicado, hay una solitaria frase indicando la tal relación, que dice, literalmente: “invirtieron recursos en la campaña por conseguir la presidencia de Ollanta Humala en el Perú, pero perdieron aunque este hombre cuenta con una importante fuerza política electoral.”

La prensa reproduce el texto, pero lo que ningún medio hace es preocuparse por la solidez de la fuente citada por Reyes. Nadie dice, así, que Chirino era un desconocido para Reyes hasta marzo de ese año. En un correo de ese mes, “Reyes” le pregunta a una tal “Gloria” por “referencias de Julio Chirino” porque le han dicho que esta persona representa al canciller venezolano Ali Rodríguez. Se le contesta en mayo que es un viejo militante de izquierda, de la época de las guerrillas (los años 60), y jefe de la seguridad del canciller.

La entrevista con Chirinos se menciona un par de veces más en correos posteriores en los que “Reyes” trata de consolidar alguna de las cosas discutidas, pero nada se concreta. Por fin, el 20 de agosto, “Reyes” se queja en una carta a “Tino” (Amilcar Figueroa): “nada más volvimos a saber por estos lados del amigo Julio Chirinos”. Peor, el 19 de setiembre, Reyes se vuelve a quejar y dice “el amigo Chirinos nunca más volvió a aparecer por ningún lado. Es complicada la comunicación con ellos por su informalidad en todo.” En el interín, Ali Rodríguez había dejado de ser canciller y seguía tratamientos para su salud en Cuba.


Las afirmaciones de “Reyes” sobre su reunión con Chirino son, pues, su transcripción de oídas de un personaje al que no conocía, en el entorno de un funcionario de salida, en un gobierno donde prima la informalidad. Luego “Reyes” recibiría un par de comunicaciones de subordinados que han visto a Chirino, en lo que resta del 2006 y el 2007, siempre dando excusas, indicando que está ocupado o enfermo. No parece que ni para la FARC, el tal Chirino haya sido muy creíble, y más bien parece que sufrieron una versión caribeña de la criolla “mecida”. La reunión de marras parece ser la de alguien que pasea a “Reyes”, le saca información y nunca lo vuelve a ver. Esa es la famosa prueba reina en el escándalo anti Humala.

Más que “Reyes”, que estaba en la jungla y requería datos de sus informantes en Venezuela, sabe cualquier persona con Google a la mano: Julio Marcelino Chirino es un viejo guerrillero venezolano de los años 60, con conocimiento obvio de temas de seguridad. Ha publicado un libro llamado “Vivencias de El Cabito”, que cuenta sus historias en la guerrilla. Sin duda que era el personaje perfecto para mecer a las FARC. No confundir con Julio Ramón Chirino Rodríguez, que es el actual embajador de Venezuela en Uruguay.

* Pero volvamos a los correos: por último, el 31 de octubre de 2007, “Reyes” recibe de “Hernán Ramírez” (Italo González) un proyecto de análisis de la situación política latinoamericana donde nuevamente aparece una mención al “Ex candidato presidencial Ollanta Humala” en el Perú, quien ha hecho la propuesta de una asamblea constituyente. De nuevo, nada nuevo.

De otras cosas nadie habla.

Pero eso no es todo. Aún hay más información, aunque no se refiere a Humala.

Si del lado de las supuestas evidencias dañosas contra Humala no hay más que pasajes oblicuos de poca fiabilidad, existen similares pasajes sobre el gobierno de Fujimori y sobre Alan García que nadie en absoluto ha reportado.

* Así, el 30 de enero del 2000, “Reyes” reportaba que se había reunido con embajadores de 16 países, entre ellos el Perú. De acuerdo al canciller fariano, el cuerpo diplomático tenía “buena tónica y disposición de ayudar”. Esto se refiere, obviamente, a los fallidos diálogos de paz en el Caguán, que duraron hasta el 2002. Nada nuevo allí tampoco, pero causa curiosidad que la prensa peruana –tan atenta al escandalo- no se acuerde de que el gobierno de Fujimori enviaba embajadores al Caguán a hablar con las FARC ni (ya lo hemos dicho) de que Vladimiro Montesinos hubiera traficado armas con este grupo, dato que el informe de IISS resalta en su introducción.

* Y el 20 de enero de 2002 un correo de “Ricardo” (Rodrigo Granda) indica que “Esperanza” indica desde Lima que es posible reunirse con “algunos ministros y con Alan García”, y pregunta “¿quién cubre esas entrevistas?”. De nuevo, no hay en esta nota la menor novedad, porque –aunque en crisis- seguían formalmente los diálogos del Caguán y las FARC probablemente buscaban exposición diplomática. No sorprende la mención a García, quien había quedado segundo en las elecciones y era, por lo tanto, un interlocutor importante, y porque había vivido un buen tiempo en Colombia. Pero nuestra prensa, por supuesto, calla sobre esta posible aproximación.

Por lo demás, nada sorprendente. El Perú se menciona muchas veces, pero siempre para relatar las peripecias de “Esperanza” que tiene que dividir su tiempo entre Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. De hecho, tan poco central les parece el Perú que muchas veces, aparece en una misma frase como “Perú y Bolivia”. Las FARC, siguiendo a “Reyes” estaban mucho más ocupados con Ecuador y Venezuela y veían al Perú como un sitio de paso para sus agentes, gracias a la permeabilidad de sus fronteras.

No deja de llamar la atención (aunque no debiera esperarse nada de la mayor parte de la prensa nacional) que se haya construido un castillo de naipes sobre estos escasísimos y poco fiables datos. De hecho, tan minúscula información era la del IISS que a los pocos días, la campañita falleció de muerte natural.

Es alucinante lo fácil que es mentir por insinuación. Basta con decir “Humala mencionado en computador de Reyes” para que se cree un aire de culpabilidad, sin mencionar por supuesto que cientos de personas están mencionadas en un archivo de ocho años de información. Fácilmente podría decirse “Alan García mencionado en computador de Reyes” o “García se iba a reunir con las FARC”, pero nadie lo hace, porque a estas alturas sólo convienen las medias verdades si se pueden usar contra Humala.

Este artículo es sólo para dejar las cosas claras y conste al menos una respuesta, que no deje las cosas en el aire.
Algunas imágenes son del reporte del IISS. La foto es de una revista venezolana. Ver en nota aparte, una discusión sobre la autenticidad o no de los datos de “Reyes”.

Written by Eduardo Gonzalez

 

http://latorredemarfil.lamula.pe/2011/05/25/que-habia-realmente-en-la-computadora-de-%e2%80%9craul-reyes%e2%80%9d/EduardoGonzalez

 

----------------------

 

Una nota sobre la autenticidad de los archivos de “Reyes”

with 2 comments

Cuando se lanzó la campaña mediática sobre las supuestas revelaciones del computador de Reyes, la reacción de algunos sectores en el Perú fue defensiva; fundamentalmente levantando dudas sobre la autenticidad de la fuente.

Tanto en el Perú como en Colombia, abundan las dudas sobre la posibilidad de que las computadoras de “Reyes” hayan sobrevivido al bombardeo de su campamento así como sospechas de que hayan sido alteradas. Por lo tanto, cuando se producen revelaciones públicas sobre su contenido, una posible reacción es señalar que se trata de falsedades inventadas por el gobierno colombiano.

Esta reacción me parece errónea. Creo que lo más adecuado es conocer directamente la supuesta fuente y verificar si es cierto –para comenzar- que dice lo que los medios han publicado. Creo, además, que aunque las sospechas de desinformación atribuidas al gobierno de Uribe son justificadas, la recuperación de información de los computadores y USBs es factible.

Lo que se debe criticar del gobierno de Uribe (y de los gobiernos con quienes la información fue compartida) es el uso tendencioso de la documentación encontrada: sólo hoy, con la publicación del IISS, puede la ciudadanía acceder directamente a los documentos en vez de estar pendiente del cuentagotas estratégico con el que el uribismo soltaba –en momentos políticos clave- uno u otro correo, que se publicaba sin contexto  siempre con la mira en golpear a líderes de la oposición colombiana. Igualmente, en el Perú, la información de los archivos se ha utilizado sin mostrarla, para insinuar, calumniar y perseguir, pero nunca en el contexto de una investigación seria e imparcial.

Muy decidora, en este contexto, ha sido la reacción del actual gobierno colombiano, encabezado por Juan Manuel Santos, a la publicación del IISS: absoluta tranquilidad y silencio. Todo lo que hay ahí ya se sabía y es agua bajo el puente. Santos está empeñado en normalizar las relaciones con Venezuela, y su estrategia contrainsurgente acepta (como no lo hacía la uribista) la existencia de un conflicto armado interno; lo que no es (como supondría nuestra ultraconservadora opinión pública) un desarme de la democracia colombiana sino, por el contrario, un diagnóstico certero para poder librar el combate de la mano del derecho y para dejar abierta la puerta a una salida negociada.
Quienes dudan de la autenticidad de los computadores creen que fueron, o alterados, o completamente inventados por la inteligencia colombiana. En honor a la verdad, la información que se puede observar es tan amplia y compleja que es difícil imaginar una operación de inteligencia de tal magnitud, cubriendo 8 años de correspondencia con cientos de personajes y una miríada de detalles.

Algunos aceptan que los computadores fueron recuperados del bombardeo, pero piensan que fueron alterados por el gobierno de Uribe. Esta hipótesis tampoco me convence. Un informe de Interpol autenticó los documentos. Estoy conciente de que el informe de Interpol señala que las fuerzas colombianas abrieron las computadoras y leyeron el material antes de remitirlo a la Interpol, en vez de hacer primero una copia espejo y luego abrir los archivos. Quienes cuestionan la autenticidad de los documentos indican –lo que es cierto- que el informe de Interpol señala miles de archivos creados, modificados o borrados. Los que dudan, omiten, sin embargo, señalar que el informe distingue –como es obvio- entre “archivos de sistema” y “archivos de usuario”. Los primeros son archivos que crea el software siempre que la computadora se usa, por lo tanto, cambios en su número y forma son inevitables. Lo importante son los segundos: los archivos creados por el usuario de la computadora, es decir, por “Raúl Reyes”. Sobre ellos, el informe de Interpol es inequívoco: no fueron alterados.

La existencia de los archivos de “Reyes” es real, en mi opinión, lo que no significa nada sobre la veracidad de lo que él escribiera o lo que le dijeran sus fuentes. Lo que es una falsificación es el manejo estratégico de estos datos, derivado del acceso por partes y cucharadas que han gozado algunos gobiernos y sus periodistas adictos. Es ese tipo de uso –en realidad- lo que más credibilidad le resta a los documentos. Un examen directo de los archivos revela que los fantasmas agitadas por los gobiernos son solamente eso: una mezcla de sombras, temores e ignorancia interesada.

Addendum: Hoy, 25 de mayo, apenas esta nota quedaba publicada, se dio a conocer una sentencia de la Corte Suprema de Colombia que desconoce el valor probatorio de los archivos por deficiencias en la cadena de custodia. De modo que -cualquiera sea la realidad de los archivos- no pueden ser utilizados como evidencia. Lo mismo debe aplicarse al Perú.

La imagen es la tapa del reporte del IISS.

 

Written by Eduardo Gonzalez

 

http://latorredemarfil.lamula.pe/2011/05/25/una-nota-sobre-la-autenticidad-de-los-archivos-de-%e2%80%9creyes%e2%80%9d/EduardoGonzalez

 

El testimonio de Reyes, si estuviera vivo, seria tomado con pinzas. Por cierto, la Corte Suprema en Colombia ha decidido hoy que los archivos del computador no constituyen prueba. http://bit.ly/lKUyMA

 

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Présenta

  • : cinabrio blog
  • : Ecología y sostenibilidad socioambiental, énfasis en conservación de ríos y ecosistemas, denuncia de impacto de megaproyectos. Todo esto es indesligable de la política y por ello esta también se observa. Ecology, social and environmental sustainability, emphasis on conservation of rivers and ecosystems, denounces impact of megaprojects. All this is inseparable from politics, for it, the politics is also evaluated.
  • Contacto

Perfil

  • Malcolm Allison H malcolm.mallison@gmail.com
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL
  • Biólogo desde hace más de treinta años, desde la época en que aún los biólogos no eran empleados de los abogados ambientalistas. Actualmente preocupado …alarmado en realidad, por el LESIVO TRATADO DE(DES)INTEGRACIÓN ENERGÉTICA CON BRASIL

Recherche

Liens